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Los neumólogos piden que 'e-cigarrillos' sean considerados productos del tabaco

En el vapor de estos dispositivos se han encontrado "altas concentraciones" de níquel, cromo y plomo, entre otras sustancias cancerígenas.

Un usuario del cigarrillo electrónico o vaper.
Un usuario del cigarrillo electrónico o vaper.

Los cigarrillos electrónicos no son seguros, no ayudan a dejar de fumar y son la puerta de entrada al consumo de tabaco manufacturado, según han asegurado este lunes los neumólogos, que han pedido que estos dispositivos sean considerados como productos del tabaco.

Lo han hecho en un documento de posicionamiento que ha presentado la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) en el que también hacen esta reivindicación para los dispositivos que calientan pero no queman tabaco, que en España se comercializan con la marca IQOS. "Los pulmones están preparados para recibir aire limpio, absolutamente para nada más", ha dicho el coordinador del área de Tabaquismo de SEPAR, Jaime Signes-Costa, durante la presentación del documento que analiza la evidencia científica actual y que concluye que la inhalación de los aerosoles y humos que generan son tóxicos para la salud.

En el caso de los "e-cigarrillos" contienen, entre otras cosas, propenglicol -que al inhalarse puede producir irritación e inflamación en vías aéreas, crisis asmática en niños y se desconocen sus efectos a largo plazo- y glicerina, que al calentarse da lugar a sustancias cancerígenas como los carbonilos. Asimismo, en el vapor de estos dispositivos se han encontrado "altas concentraciones" de níquel, cromo y plomo.

En este sentido, el presidente de la SEPAR, Carlos Jiménez-Ruiz, ha recordado que el pasado verano en Estados Unidos se conoció la enfermedad pulmonar aguda asociada al vapeo, que ha afectado a casi tres mil personas hasta el momento, la mayoría jóvenes y adultos jóvenes, y ha provocado alrededor de 64 muertes.

Además, de ser perjudiciales, tampoco hay datos científicos que constaten que ayudan a dejar de fumar, y Jiménez ha recordado algunos de los datos de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) 2018-2019 del Ministerio de Sanidad.

Como que el 48,4% de los jóvenes los han usado en alguna ocasión, una cifra que años anteriores era menor, ya que, por ejemplo en 2014 no llegaba ni al 20%. Pero además, otros estudios indican que más de la mitad de los consumidores de cigarrillos electrónicos también son fumadores habituales de tabaco y que al usar éstos se multiplica el riesgo de ser fumador de tabaco.

"No son seguros, no ayudan a dejar de fumar y es una vía de inicio al consumo de cigarrillos normales", ha insistido el presidente de SEPAR, por lo que, a su juicio, no solo hay que considerarlos como productos del tabaco sino que tienen que estar sometidos también a la misma presión fiscal.

De esta forma, también deberían estar prohibidos en cualquier lugar público en el que está vetado el tabaco así como las "agresivas" campañas de publicidad de estos dispositivos que, a juicio de los neumólogos, están generando confusión entre la población en general. Para SEPAR estas consideraciones también son extensivas para los dispositivos que calientan pero no queman tabaco, que además los estudios realizados sobre ellos están realizados por la propia industria tabaquera.

No obstante, las investigaciones independientes muestran que pueden causar infecciones e inflamaciones y aumentan el estrés oxidativo. "Contienen tabaco", "deben ser regulados", "producen emisiones tóxicas", son algunas de las afirmaciones acerca de estos productos por parte de la SEPAR.

La directora de Salud Pública del Ministerio, Pilar Aparicio, ha reiterado que hay que seguir avanzando en la regulación del tabaco y ha constatado la prioridad de su departamento para disminuir el daño de esta sustancia y de otras formas asociadas a su consumo entre la población, sobre todo los jóvenes. 

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