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Investigadores españoles inician un estudio genético para tratar de prevenir la leucemia infantil

Su objetivo es determinar qué mutaciones hereditarias combinadas con qué infecciones causan la enfermedad para diseñar fármacos que la impidan.

La ciencia busca la manera de prevenir enfermedades como la leucemia infantil.
La ciencia busca la manera de prevenir enfermedades como la leucemia infantil.

Investigadores españoles en alianza con científicos alemanes han iniciado un estudio "pionero en el ámbito internacional" que se marca como objetivo final facilitar la elaboración de fármacos que permitan prevenir la aparición de la leucemia linfoblástica aguda, la variante de la enfermedad que supone el 80% de las leucemias infantiles. Este novedoso enfoque científico no busca un tratamiento que cure este cáncer de la sangre, campo en el que trabajan otros investigadores, sino un remedio, similar a lo que supone una vacuna, que lo erradique, que evite su aparición.

La investigación se fija como meta determinar qué elementos genéticos predisponen a padecer esta patología, que le es diagnosticada a 350 niños cada año en España, y qué agentes infecciosos o tóxicos presentes en el ambiente y la vida diaria y cuándo son los que activan esta carga hereditaria y hacen que desemboque en una leucemia.

La investigación será ejecutada por un consorcio científico internacional coordinado por Manuel Ramírez Orellana, especialista en Pediatría y Oncohematología de la Unidad de Terapias Avanzadas del madrileño Hospital Universitario Niño Jesús, y financiada, con 540.000 euros en los primeros dos años, por la Fundación Unoentrecienmil. Las otras dos patas del proyecto, denominado Cunina, en honor de la diosa romana de los niños, serán el Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer, ubicado en Salamanca y dependiente del CSIC, y el departamento de Oncología Pediátrica del Hospital Universitario de Düsseldorf.

El proyecto Cunina tiene dos ámbitos de trabajo diferenciados, pero complementarios. El primero, del que se encargará el equipo del Hospital Niño Jesús, es el estudio genético. Para ello han conseguido la colaboración de 100 niños españoles diagnosticados de leucemia linfoblástica aguda y de sus padres. El equipo del doctor Ramírez Orellana secuenciará el genoma completo del trío familiar, unos 30.000 genes por individuo, para identificar todas las mutaciones y alteraciones estructurales de este código hereditario que pueden predisponer a que los descendientes desarrollen este tipo de leucemia, que supone el 30% de todos los cánceres que padecen los niños españoles y que es también el que causa una mayor mortalidad.

La segunda parte de la investigación se encargará de trasladar los hallazgos de predisposición genética a los ensayos clínicos con animales y se desarrollará en el instituto de investigación del cáncer de Salamanca y en la universidad de Düsseldorf. La idea es reproducir las alteraciones genéticas que se cree que predisponen a la leucemia en ratones, que estarán expuestos a los factores ambientales -agentes infecciosos- que se considera que provocan que se desarrolle la enfermedad, según explicó el responsable de esta parte del estudio, el profesor de investigación del CSIC Isidro Sánchez-García. Esta investigación combinada en animales es primordial porque aunque hasta un 5% de los niños presenta una susceptibilidad genética a padecer una leucemia linfoblástica aguda luego solo la desarrolla una baja cantidad de ellos -1,29 entre 100.000-, posiblemente porque la clave de la activación de la enfermedad está en la interacción de los genes con los factores ambientales.

Un 20% de muertes

Manuel Ramírez señaló que su objetivo es "identificar la predisposición genética a la leucemia y detectar cómo y cuándo los niños susceptibles desarrollan la enfermedad; conocer de antemano quién puede desarrollar este cáncer y en qué condiciones". Explicó que, de tener éxito su búsqueda, "seríamos capaces de identificar niños sanos que son susceptibles de tener leucemia y sabríamos qué hay que hacer para que sigan sanos y no desarrollen la enfermedad". "Con esa información se podrían desarrollar medidas para evitar la aparición de la enfermedad", añadió. "Pretendemos averiguar qué hace que se desarrolle la enfermedad desde la susceptibilidad genética y buscar la solución médica que lo impida", completó Sánchez-García.

"La importancia del estudio es vital", comentó Mónica Bellón, madre de un niño que ha logrado superar una leucemia linfoblástica aguda y una de las cien progenitoras que participará en el estudio. Bellón explicó el drama personal y familiar que se vive cuando diagnostican este tipo de cáncer a tu hijo. "Buscas la estadística y ves que el 80% se salva, pero que el 20% no tiene curación. Y nunca sabes si tu familia va a estar ahí, en el 20%", recordó con una voz cargada de emoción.

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