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entrevista

Carlos Sancho: "Las aplicaciones móviles para pacientes crónicos serán una ayuda"

Carlos Sancho (Caspe, 1984) es doctor en Biología Molecular. Trabaja en la industria farmacéutica y defiende el futuro de las ‘apps’ aplicadas a la sanidad.

CARLOS SANCHO ( DOCTOR EN BIOLOGIA MOLECULAR ) / 09/04/2019 / FOTO : OLIVER DUCH [[[FOTOGRAFOS]]]
Carlos Sancho es el director de área de Latinoamérica y de EE. UU. de la farmacéutica Medice.
Soledad Campo

Cómo llega a colaborar en Silicon Valley en el desarrollo de una aplicación de salud para móviles?

Siempre he sido muy curioso y uno de los primeros regalos que recuerdo de niño es un microscopio. Comencé estudiando en Pamplona Biología y la universidad me ofreció hacer un doble grado con bioquímica y luego una beca interna. Me lancé al doctorado de Biología Molecular muy básica y allí tuve mi primer contacto con la investigación. Fui consciente de la gran inversión que existe para, a partir de cero, empezar a hipotetizar sobre un fármaco.

¿Qué le lleva a dar el salto al mundo de la empresa y a EE. UU.?

Me veía más gestionando una empresa que en un laboratorio. Tras dos años trabajando en Madrid en la industria farmacéutica, decidí hacer un MBA en el país de los negocios puro y duro y me fui a una facultad de San Francisco. Allí me surgió la oportunidad de colaborar en Silicon Valley con una aplicación móvil, Livzo, relacionada con la salud. Es una plataforma informática dirigida a enfermos renales crónicos que facilita la relación entre el médico, los pacientes y sus cuidadores. Inicialmente estaba enfocada a optimizar el rendimiento de los trabajadores en las empresas fomentando los buenos hábitos de salud y emocionales, pero luego dio un giro.

¿El futuro pasa por este tipo de aplicaciones?

Debería pasar por esta tecnología implementada en la sanidad y la inteligencia artificial. En el momento en que se cuantifica y data toda la información de los pacientes utilizando un ‘software’ se pueden obtener patrones de comportamiento que permiten optimizar el sistema sanitario, ahorrar fondos y prestar un mejor servicio. El médico lo tendría más fácil para filtrar el tipo de paciente y priorizar y, en un momento dado, enviar unas indicaciones a cada usuario a nivel individual. A nivel privado, en Estados Unidos las aseguradoras ya se están planteando premiar a los pacientes que cumplen y siguen su tratamiento, o que se preocupan más de su salud, para proponerles descuentos y ofertas.

¿Llegará un día en que se generalice la prescripción de ‘apps’?

Estas aplicaciones para tratamientos crónicos, que podrán estar vinculadas o no a algún fármaco, empiezan a ser una realidad. Una aplicación en un móvil puede ayudar a seguir las pautas de tratamiento y llevar mejor el día a día. Un paciente puede estar en contacto con su médico de referencia, con un grupo de personas en su misma situación, con asociaciones y conocer los últimos avances.

¿Cómo se compatibilizan estas aplicaciones con la protección de datos?

Cada día volcamos datos personales de forma inconsciente en nuestro móvil. Los Gobiernos tienen que desarrollar políticas que eviten que se comercialice con ellos. Tiene que haber unas normas que protejan al individuo. Cuando un paciente participa en un ensayo clínico, por ejemplo, firma un documento de confidencialidad con el hospital.

En el medio rural, teniendo en cuenta que hay un gran volumen de población mayor con poco hábito de manejarse con las nuevas tecnologías, las aplicaciones pueden resultar incómodas. Abogo más por la telemedicina, que ya está instaurada, y en la que habría que invertir.

Conoce la sanidad americana y la española, ¿con cuál se queda?

Espero que el sistema sanitario americano nunca llegue a Europa. Un copago allí es llegar a una visita y pagar 100 dólares. Mis amigos de allí tenían hasta miedo de ir al médico si no era por una cuestión muy seria. No es lo más adecuado y los americanos también lo saben, porque en el momento en que se comercializa con la salud, la dignidad del ser humano queda difusa. Por eso constantemente están discurriendo cómo ahorrar al paciente los costes y cómo optimizar los servicios.

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