Despliega el menú
Salud

Heraldo Saludable

salud y alimentación

La etiqueta 'sin gluten', ¿es realmente útil para los celiacos?

La normativa europea considera que "la información alimentaria no debe inducir a error".

Según la AEG cada vez hay más pacientes que prescinden del gluten sin motivos médicos.
Según la AEG cada vez hay más pacientes que prescinden del gluten sin motivos médicos.

La etiqueta 'sin gluten', tan valiosa para las personas celiacas, es cada vez más frecuente de encontrar en el supermercado, pero esta circunstancia que, a priori, puede parecer beneficiosa para dicho colectivo, tiene su lado oscuro.

A pesar de que no existe evidencia científica de que eliminar el gluten de la alimentación sea saludable para las personas que no padecen ningún tipo de intolerancia, el auge de la popularidad de la dieta sin gluten en la sociedad ha llevado a la industria a aprovechar la moda a su favor. Por ello, muchas empresas han comenzado a etiquetar alimentos que de forma natural no contienen gluten para diferenciarse de la competencia y obtener mayores ventas.

Actualmente, no es difícil encontrar leche, fruta, o incluso agua sin gluten, productos que naturalmente están libres de esta proteína pero que al ser etiquetados de tal forma caen en la "publicidad engañosa", advierte Beatriz Robles, consultora de Seguridad Alimentaria. "Desde el punto de vista del marketing, es una práctica desleal porque la marca pretende diferenciarse del resto con una característica que es común a todos", explica. "Además, genera confusión en el consumidor porque informar de que un producto que de forma natural no contiene gluten es 'sin gluten', lleva a pensar que otros productos iguales que este pero de otra marca sí lo contienen; y el consumidor escogerá en función de esta creencia equivocada", añade.

Sin evidencia

El Reglamento 828/2014 permite a los fabricantes indicar como 'sin gluten' un alimento que contiene ingredientes exentos de gluten de forma natural; pero la normativa europea sobre información alimentaria ofrecida al consumidor, concretada en el Reglamento 1169/2011, considera que "la información alimentaria no debe inducir a error al insinuar que el alimento tiene unas características especiales, cuando, de hecho, todos los alimentos similares tienen estas mismas características". Por lo tanto, indicar que un tipo leche es 'sin gluten', por ejemplo, insinúa que ese producto lácteo tiene características que el resto de marcas de leche no posee, es decir, que el resto pueden contener gluten o trazas porque no tienen dicha etiqueta, algo que no es cierto.

Aunque el exceso de información pueda parecer positivo, puede tener repercusiones negativas sobre el comportamiento de los consumidores, llegando incluso a ser perjudicial para las personas que necesitan fijarse en esas referencias para no comprar productos que dañen su salud, como celiacos, intolerantes al gluten, sensibles al gluten y alérgicos al trigo. "El consumidor no tiene por qué estar enterado de las sutilezas que permite la legislación y la industria alimentaria no debería ponérselo difícil", dice Robles. La consultora considera que la calidad de la información debe primar sobre la cantidad, que es "lo que permitirá al consumidor hacer elecciones conscientes, coherentes y seguras".

¿Sin gluten significa 0% de gluten?

Aunque la etiqueta 'sin gluten' pueda llevar a pensar que los productos que la muestran contienen 0% de gluten, la realidad es otra. Producir un alimento libre de gluten es prácticamente imposible debido a la contaminación cruzada que ocurre inevitablemente durante la producción. Esto puede ocurrir en varias fases del proceso: durante la recolección del cereal, durante el transporte, -los camiones, entre otros, transportan todo tipo de cereales en sus cajas-, o durante el procesado, al mezclarse productos que no contienen gluten con otros que sí lo tienen.

Por este motivo, se puede afirmar que hay "gluten escondido" en productos que no tendrían por qué contenerlo porque no proceden de cereales. Ante esta gran problemática, se estableció el Sistema de Licencia Europeo (ELS) conocido como 'Espiga Barrada', un etiquetado preventivo e informativo para hacer saber a los celiacos qué productos son aptos para su dieta. En España, la concesión de esta licencia la realiza la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE), que engloba a las 17 asociaciones territoriales de cada comunidad autónoma.

Este icono garantiza la seguridad de los productos aptos para celiacos e indica que contiene menos de 20mg/kg o 20ppm de gluten, cantidad máxima de esta proteína que el paciente celiaco puede consumir a diario. La medida se estableció en 2007 como margen de seguridad, tras el descubrimiento por parte del gastroenterólogo italiano Carlo Catassi de que ingerir 50mg/kg de gluten diarios podía dañar el intestino de las personas celiacas.

El nuevo reglamento nº 828/2014 sobre los productos libres de gluten, que entró en vigor el 20 de julio de 2016, diferencia dos tipos de alimentos, los "exentos de gluten" (contienen menos de 20ppm de gluten), y los que tienen un "contenido muy reducido de gluten" (contienen menos de 100ppm). 

El reglamento también permite que estos símbolos se acompañen con otras declaraciones como "elaborado específicamente para personas con intolerancia al gluten" o "elaborado específicamente para celiacos". El problema es que los productos cuya Espiga Barrada incluye el número 100 no pueden ser consumidos por celiacos, aunque contengan alguna de estas dos declaraciones. Por otro lado, en el caso de que el producto contenga avena sin gluten, este símbolo irá acompañado de la palabra "oats" ("avena" en inglés) y sí serán aptos.

Marcas de garantía

Las marcas de garantía complementan al símbolo de la Espiga Barrada, suelen ofrecer niveles de gluten inferiores a los 20ppm y están sometidas a más controles. La marca 'Controlado por FACE', por ejemplo, creada por dicha asociación, pueden conseguirla únicamente aquellos productos que contienen menos de 10ppm de gluten. Además, el fabricante tiene que garantizar que no ha habido contaminación cruzada en la fabricación mediante la certificación de su Sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC) e incluso que sus materias primas están certificadas como aptas para celiacos.

Otras marcas de garantía son la Gluten Free Organización (GFO) que, al igual que el símbolo de FACE, garantiza que el producto contiene menos de 10ppm; y la Allergen Free Internacional (AFI), que certifica que las condiciones en las que se ha fabricado y envasado un producto han sido las adecuadas para evitar la contaminación cruzada.

Con independencia del etiquetado oficial y las marcas de garantía, las compañías también pueden utilizar otros símbolos propios cuyo significado implique que el producto no contiene más de 20 mg/kg de gluten, acogiéndose así al Reglamento Europeo nº 828/2014. Mercadona o Carrefour, por ejemplo, tienen sus propias marcas de garantía.

Ver otras noticias de salud

Etiquetas
Comentarios