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Disfunción eréctil: causas, consecuencias y soluciones

Esta problemática consiste en la incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual y que provoca malestar e interfiere en las relaciones de pareja.

En España se ha calculado una prevalencia de la disfunción eréctil de un 12,1 % de los hombres entre 25 y 70 años.
En España se ha calculado una prevalencia de la disfunción eréctil de un 12,1 % de los hombres entre 25 y 70 años.
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La disfunción eréctil genera un gran impacto emocional y hasta una ocurrencia aislada puede conducir a un problema persistente.

Hasta hace poco se utilizaba el término impotencia que incluía la incapacidad de obtener una erección, así como los problemas de infertilidad y de deseo masculinos.

Este término con connotación negativa está en desuso y actualmente se denomina disfunción eréctil, que es la incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual y que provoca malestar e interfiere en las relaciones de pareja, tal y como explica la sexóloga Eva M. González, de Psicólogos-Sexólogos Zaragoza.

Prevalencia y evolución de la disfunción eréctil

En España se ha calculado (según el estudio EDEM de epidemiología de la disfunción eréctil masculina) una prevalencia de la disfunción eréctil de un 12,1 % de los hombres entre 25 y 70 años.

La edad aumenta la prevalencia de disfunción eréctil severa y es un factor de riesgo para la disfunción eréctil, al estar la edad relacionada con enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión.

Habitualmente, la disfunción eréctil aparece de forma secundaria, sin que pueda mantenerse o conseguir la erección, tras un periodo en el que funcionaba adecuadamente.

Y puede ser algo situacional (hay erección con masturbación o sexo oral pero no con el coito, o hay erección con una pareja pero no con otra) o generalizado (no hay erección con ninguna práctica sexual).

A su vez, la evolución de la disfunción eréctil puede ser progresiva (la erección evoluciona de forma negativa progresivamente) o varía de forma intermitente (alterando épocas mejores y peores).

Causas de la disfunción eréctil

La disfunción eréctil se debe muchas veces a causas psicológicas y hay que tener presente que aunque haya una causa orgánica (diabetes, hipertensión, insuficiencia renal, enfermedad cardiovascular, fármacos, alcohol) hay un componente psicológico que es conveniente abordar con terapia sexual.

Los problemas de erección ocasionales son comunes y pueden deberse a consumo de alcohol, fatiga o a la ansiedad por una nueva pareja.

Pero el temor a que ocurra (incluso ante un solo episodio fallido) puede crear un círculo vicioso, en el cual la ansiedad conduce al fracaso y el fracaso eleva la ansiedad.

Esta ansiedad de ejecución, mantiene la disfunción eréctil y es desencadenada por varios factores: temor al fracaso, obligación de resultados, estar pendiente de la otra persona

Además, puede haber otros factores que afecten a la erección y sobre los que hay que intervenir, como estrés, ansiedad, depresión, alcoholismo, otro problema sexual previo (es habitual la eyaculación precoz previa), siendo además muchos factores tanto causa de disfunción eréctil como una consecuencia.

Si la pareja demanda relaciones sexuales, la persona con disfunción eréctil se siente presionada, con dudas sobre su respuesta de erección, con autoobservación, pérdida de atención en lo erótico y fracaso en la erección. De esta forma, con cada intento obtiene el mismo resultado y este patrón se mantiene con el tiempo y aumenta la ansiedad y la frustración, llegando incluso a evitar los momentos sexuales para no sentir el fracaso y la sensación de “ponerse a prueba”.

Soluciones 

Para resolver la disfunción eréctil existen tratamientos farmacológicos (sildenafilo, tadalafilo...) y son a los que la persona recurre en primera instancia.

Aunque la farmacología sola, sin terapia sexual, es una herramienta poco eficaz (por eso cuando se acude al sexólogo habitualmente ya se ha probado el fármaco); ya que existen varios factores psicológicos implicados en los que hay que intervenir. Las técnicas y estrategias que se usan en terapia sexual permiten modificar no solo la parte de ejecución, sino las creencias erróneas y miedos y en el caso de que tenga pareja, la mejora erótica de la pareja.

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