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‘in corpore sano’

Calistenia o cómo ponerse en forma
sin pisar el gimnasio

Esta modalidad se basa en una serie de ejercicios derivados de la gimnasia deportiva y simplificados en los que la atención se centra en los movimientos de grupos musculares más que en la potencia y el esfuerzo.

Las sentadillas, los 'langes' o las planchas son algunos de los ejercicios de esta modalidad.
Las sentadillas, los 'lunges' o las planchas son algunos de los ejercicios de esta modalidad.

El peso corporal se convierte en el aliado perfecto para ponerse en forma practicando la calistenia. Esta actividad, que normalmente se realiza en grupo y en el exterior, sobre todo en parques, se basa en una serie de ejercicios derivados de la gimnasia deportiva y simplificados en los que la atención se centra en los movimientos de grupos musculares más que en la potencia y el esfuerzo. Por ello, las planchas, las sentadillas, los ‘lunges’ o el pino son algunos de los ejercicios que no pueden faltar en esta rutina, que tiene múltiples beneficios. Se trata de una disciplina que se puede adecuar a todos los niveles, ya que el grado de intensidad lo pone cada persona aumentando la dificultad, las repeticiones o la duración de cada uno de los ejercicios.

Además, es una actividad muy completa en la que se trabajan todos los grupos musculares, desde el tren superior hasta el inferior, y en la que se pueden observar los beneficios en muy poco tiempo. En tan solo dos semanas se pueden ver los cambios en el cuerpo, ya que con este deporte se consigue quemar grasa, aumentar la musculatura, la fuerza y la flexibilidad. Y, por supuesto, su comodidad hace que aquellos que la realizan no abandonen al poco tiempo, porque se puede practicar en cualquier sitio, en casa o en la calle, no requiere de ningún material específico –como mancuernas o steps– y es gratis, evitando así una de las excusas más comunes a la hora de practicar deporte, el coste de las clases.

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