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Salud

Heraldo Saludable

El Obispo Polanco toca fondo y ya faltan ocho facultativos de diferentes especialidades

Hay déficit en Otorrinolaringología, Radiología, Anatomía Patológica, Reumatología y Oftalmología.

Nieves Navarro, jefa del Servicio de Oftalmología en el Obispo Polanco, atiende a un paciente.
El Obispo Polanco toca fondo y ya faltan ocho facultativos de diferentes especialidades
Jorge Escudero

La falta de médicos en el hospital Obispo Polanco de Teruel ha tocado fondo esta semana. El cierre de la consulta de Reumatología por la baja del único especialista y la marcha de dos de los tres otorrinos, sin que por ahora se hayan encontrado sustitutos, ha encendido todas las luces de alarma y ha puesto al descubierto la cada vez menor autonomía del centro turolense, que se ve obligado a derivar a Zaragoza –a 170 kilómetros– aquellos casos que no puede atender.

El Colegio de Médicos de Teruel ha lanzado un ultimátum al Gobierno aragonés para que cubra los huecos vacíos. "El problema se agrava y hay que adoptar las medidas legales que sean necesarias para prestar los servicios sanitarios", ha dicho el presidente de la institución, Ismael Sánchez. "Deje de escudarse en que no se encuentran profesionales", solicita el colectivo.

No son las únicas especialidades con apuros de personal. La plaza creada en Oftalmología por encima de plantilla para poder hacer frente a la gran demanda de una población envejecida está vacante. En Anatomía Patológica hay un hueco en una plantilla de tres y en Radiología faltan tres especialistas –uno a media jornada– de un total de diez.

Jesús Martínez-Burgui, presidente de la sección de Atención Especializada del sindicato médico CESM-Aragón, sostiene que no solo es urgente cubrir las vacantes sino que, además, habría que ampliar las plantillas, diseñadas hace ya 15 años y escasas para poder prestar la calidad asistencial que se exige actualmente. "Necesitamos 23 profesionales más con carácter urgente en el Obispo Polanco", reclama. "Urgencias, Oftalmología, Anestesia, Radiología, Neurología, Traumatología y Farmacia tendrían que contar con más personal", subraya.

Un estudio elaborado por este sindicato médico y hecho público ayer califica de "crítica" la situación del Obispo Polanco. Destaca que en Radiodiagnóstico la espera para una ecografía está en 6 meses, con casi 1.300 estudios pendientes de realizar y sin personal suficiente para asumir la puesta en marcha "de forma correcta" del nuevo equipo de resonancia magnética que llega la semana que viene. Denuncia que también es escasa la plantilla de Urgencias, que no se ha ampliado en 6 años pese a crecer en 4.000 la cifra de asistencias. El trabajo considera inaceptable que cada traumatólogo vea en una mañana de 55 a 65 pacientes, cuando lo aconsejable son 25 enfermos por día.

Para atraer especialistas a Teruel, el Colegio de Médicos propone que sindicatos y Administración logren el compromiso de jóvenes facultativos para permanecer un tiempo en plazas de difícil cobertura, más flexibilidad en la conciliación familiar e, incluso, penalizar a aquellos profesionales que rechacen la plaza tras aprobar la oposición.

El gerente de los sectores sanitarios de Teruel y Alcañiz de la DGA, José Ignacio Escuín, se muestra "optimista" respecto a encontrar soluciones. "Todo se arreglará", asegura, y plantea que lo primero que hay que hacer es "hablar bien de lo nuestro para que venga gente". "Este es un país democrático y las personas pueden elegir dónde trabajar", dice. Según explica, el Salud está tratando de hacer contratos mixtos que permitirán que determinados médicos repartan su semana de trabajo entre el Servet y el Obispo Polanco. "O eso, o nada", remarca, y señala que, para ello, "es clave la relación del jefe de cada servicio con los profesionales".

La plantilla del San Jorge de Huesca también tiene problemas. "Se dan de manera cíclica y repetidamente, sobre todo en algunas especialidades como Vascular, y también en Anestesia", comenta Ana Taronji, presidenta provincial de la CSIF y del área de sanidad de este sindicato. Además, debe atender al de Jaca. Igualmente, en el servicio de Urgencias, hay escasez de personal. La clave, en opinión de la representante sindical, es que las plantillas están "muy ajustadas" y existe lo que ella denomina "zaragocentrismo". "Muchos especialistas quieren trabajar en Zaragoza y habría que establecer incentivos para los periféricos", señala.

Problemas en Zaragoza

Aunque el déficit de especialistas es mayor en los periféricos, la presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza, Concha Ferrer, asegura que los problemas ya están en hospitales de Zaragoza, al contar con "plantillas justas". En el Clínico, no se pudieron cubrir 6 vacantes de anestesistas.

Ferrer sostiene que Aragón está en "números rojos" y si no se toman medidas, puede empeorar ya que las jubilaciones van a "seguir en cascada" en los próximos 10 años. Recuerda que de 1976 a 1980, al coincidir con la implantación de la sanidad universal y la ampliación de pacientes y servicios, se requirió y contrató a un número muy elevado de facultativos. Entonces, señala, había promociones en las universidades de más de 1.500 profesionales.

A partir de 1982, dice Ferrer, se estima que no se necesitan más médicos y se ve preciso instaurar los ‘numerus clausus’ en las universidades. "Desde entonces hasta el 2010 hemos vivido de la renta. Toda esa gente que entró a la vez está llegando a los 65 años", recrimina Ferrer, que recuerda que estas jubilaciones naturales "se han unido a una crisis", en la que se ha intentado ahorrar con "jubilaciones anticipadas". El PP forzó la jubilación de los especialistas a los 65 años y el PSOE la ha retrasado, pero solo hasta los 67. Para ella, la Administración tiene que cambiar su hoja de ruta. Ofrecer a los profesionales condiciones laborales que les animen a quedarse en Aragón, agilizar los trámites de las convocatorias de empleo y adecuar las plazas mir a las necesidades.

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