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Salud

Heraldo Saludable

'África'

Microrrelato de Iván Jiménez Aybar, finalista en la categoría de 'África'.

II Concurso de microrrelatos solidarios Ilumináfrica
II Concurso de microrrelatos solidarios Ilumináfrica

Treinta y cinco pares de zapatillas de marca y una mochila de tela raída por el tiempo congelado en un eterno paréntesis. Una manta atravesada entre cuatro cuerdas convergentes en una sola de la que tirar cuando la vida vestida de uniforme corre sudorosa hacia él, gritándole clandestino . Son los cuatro puntos cardinales del mapa de sus sueños, con cicatrices como ríos, montes del calvario y mares de amigos que se fueron. El sur de su niñez en la región de Casamance. Su madre le lleva de la mano hacia la escuela construida por esos voluntarios de Zaragoza de tozudez infinita y piel sonrosada por el sol de junio. Los «¡no quiero ir, mamá!» acallados con la ternura que no admite discusión. La muerte de su padre, que le dejó su serena nobleza; después la de su madre -ese cáncer que siempre se detecta la víspera del ocaso, al sur del Estrecho, entre los que nada tienen-, que se llevó para siempre su infancia. El oeste del océano infranqueable, tumba de sueños de ébano que se disolvieron entre el salitre. El este de su hégira desde Malí, atravesando Mauritania, camino de Marruecos. Más al este, el monte Gurugú, donde espera la espera antes de saltar la valla, corriendo hasta alcanzar el CIE, para fundirse entre brazos que sudan lágrimas. Y, por fin, su norte en otro centro, descontando dos meses al calendario cuyo octubre es la libertad.

"¡Baaba, la policía!" -le dice Youssou. Y Baaba tira de la cuerda y corre, calle Santiago arriba, cachirulo al cuello, sonriendo a la Pilarica…

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