Salud

Heraldo Saludable

Armando Bastida: "En una sociedad que discrimina a la mujer, si igualas los permisos seguirá la desigualdad"

Armando Bastida, enfermero de pediatría y autor del libro 'Soy papá. Cómo criar a tus hijos con sentido común', visita Zaragoza con motivo de unas jornadas organizadas por Araprem, la asociación de prematuros de Aragón.

El enfermero de pediatría Armando Bastida, autor del libro 'Soy papá. Cómo criar a tus hijos con sentido común'.
HA

"Hay un problema educacional, los cuidados están muy poco valorados y, por lo general, los padres merecemos pasar más tiempo con nuestros hijos". Lo dice Armando Bastida, enfermero de pediatría, escritor y padre de tres niños de 12, 9 y 6 años. Este fin de semana visita Zaragoza para ofrecer consejo a las familias con motivo de unas jornadas gratuitas que ya han completado aforo.

"Lo hacemos en el Centro Cívico Universidad y se llenó tan rápido que ha tenido que venir un día antes. Tengo una lista de reservas tremenda y este jueves todavía llegaban correos pidiendo por favor entradas", comenta Beatriz Albiac, presidenta de la asociación de prematuros de Aragón (Araprem), que organiza este evento.

Ambos se conocieron en una charla que impartió este sanitario en su primera visita a Zaragoza el pasado mes marzo. Al principio, Armando contaba sus hazañas como padre en un blog de puericultura, pero en junio de 2017 publicó su primer libro: 'Soy papá. Cómo criar a tus hijos con sentido común' (Volumen 1).

Le preguntarán muchos de sus seguidores... ¿para cuándo la segunda parte?'Soy papá. Cómo criar a tus hijos con sentido común' es el primero de tres. Ahora estoy con los siguientes. Va a ser la misma obra, pero dividida. Tengo mucho escrito ya y quedé con la editorial en partirlo porque no había forma de publicarlo si no (risas). Como enfermero pongo algún consejo, pero sobre todo hablo como padre. Tengo tres hijos.

Si tuviera que resumir su ponencia de este sábado, 'Cómo educar y no morir en el intento', ¿qué consejos daría a las familias?Lo primero, tener mucha paciencia, tomárselo con humor e intentar sobre todo disfrutarlo. Hay que hacer un ejercicio de empatía con el niño para comprender el porqué de lo que hace, y hace falta más tiempo para estar con ellos. Muchas veces nos la lían porque no estamos lo suficiente y es su manera de decir 'os echo de menos'.

¿Qué opina de la propuesta de igualar los permisos de paternidad y maternidad a 16 semanas frente al de aumentar el permiso maternal mínimo a 6 meses?Creo que no vamos bien... Los padres merecemos pasar más tiempo con nuestros hijos. Está bien que nos amplíen los permisos, pero de los tres el más importante es el bebé. Los permisos deberían hacerse de manera que uno de los dos (mamá o papá) pasara el máximo tiempo posible con él. Yo alargaría el que fuera de los dos o los haría de 16 semanas intentando que fuera prioritario el de la madre, y que sea transferible para que la desigualdad no sea mayor a nivel laboral. Si lo quieren igualar, lo mejor sería eso: hacer seis y seis.

¿Hace falta un cambio social?Desde luego. Todo esto viene acompañado de un cambio de chip a nivel poblacional, porque el gobierno debe pensar que igualando los permisos a 16 semanas no habrá discriminación con la mujer, y eso no va a pasar. Está fuera de lugar. Considerando que estamos en una sociedad que discrimina a la mujer, lo igualaríamos a seis meses y seguiría habiendo desigualdad. El riesgo entonces sería no contratar ni a madres ni a padres, solo a aquellos que no quieran tener hijos, y eso pondría en riesgo las familias. El problema sobre todo es educacional, los cuidados están muy poco valorados. Al final, al tener tres hijos, lo he visto en el día a día. El máximo que yo tuve fueron 13 días con el pequeño, que ahora tiene 6 años, y con el mayor ni tuve permiso.

Hay una entrada en su blog que enternece a muchas madres. Se titula 'a la vecina de enfrente, la que duerme al niño entre tetas y brazos'. ¿En quién se inspiró?En todas ellas. Era ver a una mamá con su bebé durmiendo y me recordaba a aquella etapa en la que tenía a los míos más pequeñitos y tenía que conseguir que se durmieran. Quise plasmar la dedicación de esos ratos en los que simplemente tienes que estar ahí con paciencia, con la espalda agarrotada, con hambre, con sueño... A la pareja también, pero realmente a la que le cambia la vida 180 grados es a ella, y toda la presión de los cuidados y de querer hacerlo bien la lleva encima. En el hospital te dicen lo que hacer con tu hijo, pero al llegar a casa sientes que no hay nadie a quien avisar si se pone enfermo o empieza a llorar. Es el miedo a hacerlo mal.

Subraya muchas veces la importancia del contacto piel con piel, "que no te separen de tu hijo al nacer".Es muy importante, y de hecho ya se establece en todos los hospitales que salvo en caso de cesárea -y se está luchando también- el niño debe permanecer con la madre para crear ese vínculo. El agarre en sus brazos también es diferente; a nivel de termoregulación está más calentito, más tranquilo... El bebé es un mamífero que nace para estar con mamá, y en el momento en que eso no pasa empiezan a aparecer síntomas.

Cada vez hay más grupos de madres que se ayudan a través de WhatsApp y las redes sociales. ¿Cómo ve ese intento que está surgiendo de criar 'en tribu'? Es muy guay y muy necesario. En realidad, estamos en un momento en el que gracias a que se saben muchas cosas sobre los niños podemos hablar de crianza. Nuestros padres no tenían esos círculos, pero ahora hay muchas teorías pedagógicas y muchos conocimientos para compartir. Es muy chulo debatir y hablar sobre ello en una sociedad en la que hay poco tiempo para ellos. En el poco tiempo que tengo -pensamos muchos padres- 'cómo hago que me funcione y que mi hijo sea feliz'. Entre ellas se pueden aportar mogollón. La mayoría de madres hoy en día leen muchísimo y tienen la información a su alcance. Muchas veces son expertas. Yo tampoco puedo decir que lo sea, soy enfermero y lo único que he hecho es aprender mucho porque me gustaba el tema. En la carrera de enfermería lo último que te enseñan es educar a un niño, y a mí es un tema que me apasiona desde que nació mi primer hijo y empecé a leer todo lo que pillaba.

¿Cómo sobrevivir a los consejos de las suegras y las madres?Es complicado. Las personas que nos podrían ayudar ya no viven o son muy mayores, porque son nuestras abuelas. A las madres, que son el fruto de esos conocimientos, los médicos les dijeron: 'no haga caso a su madre, hágame caso a mí que soy el que sabe para que su hijo se críe más sano'. Cuando le preguntas a tu madre te dice todo eso. "Lo hice lo mejor que pude". Es una cuestión de autoestima. Cuando le dices, "mamá, yo lo voy a hacer diferente", sienten el juicio también, así que depende de la situación. Si la abuela ve al bebé a ratitos, le puedes decir cuatro cosas, pero si resulta que va a estar todo el día con el niño tampoco le vas a decir según qué. Luego descubres que tu madre o tu suegra han hecho todo lo que no querías hacer para educar a tu hijo (risas).

 ¿Qué páginas recomendaría a las familias para informarse y evitar bulos?Los libros que ya conocerán de Carlos González, 'Domir sin Llorar'... Las que leía yo de crianza natural son tan antiguas que igual ya no existen. Cogía libros que veía con una pedagogía que me pudiera gustar y en base a todo eso iba construyendo. Empecé a escribir hace 14 años y en 2008 me hice un blog personal. El 'feedback' que tenemos en 'Criar con sentido común' nos ha aportado mucho. En redes sociales todo lo que comparto recibe cantidad de comentarios; genera discusión, debate, y la gente es muy agradecida. Los enfermeros somos también personas que ya de forma vocacional nos dedicamos a cuidar y ayudar a los demás. Aunque nos pagan una mierda, como es tu vocación, cuando ves la posibilidad de hacerlo de otra manera y llegar a mas gente, yo disfruto mucho. 

Etiquetas
Comentarios