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Las 5 claves para mantener tu bronceado después de las vacaciones

Estos son los trucos que debes tener en cuenta si quieres que ese tono dorado de tu piel se prolongue hasta después del verano.

Claves para mantener tu bronceado después de vacaciones.
Claves para mantener tu bronceado después de vacaciones.
Pixabay

Llegan los últimos días agosto y, de su mano, el inicio de las vacaciones para muchos pero también su fin para otros tantos. Septiembre acecha y, poco a poco, se aleja lo que más te duele perder cuando se acaba el verano: el bronceado. Ese tono dorado que tanto esfuerzo y horas tostándote bajo el sol te ha supuesto y que, la mayoría de las veces, das directamente por perdido. La realidad es que solo necesitas seguir unos sencillos pasos para prolongarlo y poder presumir de él durante unas semanas más. Pasos que, además, te ayudarán a mantener la piel sana y radiante.

1. Lo más importante: la hidratación

El 'aftersun' es característico del verano y lo que más suele utilizarse tras la exposición solar. Es cierto que contiene más antioxidantes (polifenoles, resveratrol) que pueden reparar la piel dañada por la radiación, una gran cantidad de agua y en ocasiones mentol, que ayuda a calmar el picor y el escozor. Sin embargo, las cremas hidratantes contienen más aceite que agua porque su fin es evitar la deshidratación y dar flexibilidad a la piel. Aunque no ofrezcan la misma sensación de frescor que los 'aftersun' tras su aplicación, estos últimos por sí solos no son suficientes para mantener la piel hidratada porque son emulsiones muy ligeras con mayor proporción de alcohol y se evaporan más rápido. Un truco para conseguir la misma sensación refrescante del 'aftersun' es meter la crema hidratante a la nevera.

2. Una nutrición adecuada

Pero no solo es importante hidratarse por dentro: es imprescindible hacerlo también por fuera. El agua es el componente principal del cuerpo y el factor clave para presumir de piel. Lo recomendable es beber como mínimo dos litros al día, lo que equivaldría a unos ocho vasos. Además, alimentos como la fruta y verdura contienen una considerable cantidad de agua. Es necesario consumirlos diariamente para mantener un aporte líquido adecuado en el organismo.

El bronceado surge por el aumento de la producción de melanina y existen también productos ricos en antioxidantes (como Betacaroteno y Alfacarotenos) que activan ese proceso. Algunos ejemplos son el tomate, la zanahoria, el mango, la papaya, el melocotón, la calabaza, las espinacas, el brócoli y las acelgas. Las vitaminas C y E también cumplen un papel fundamental en la activación de este pigmento, por lo que es muy recomendable tomar alimentos ricos en ambas, como los frutos secos.

Consumir Omega-3 es también importante para el cuidado de la piel. El salmón y el aguacate son dos de los alimentos más ricos en este ácido graso, conocidos principalmente por sus efectos beneficiosos en los trastornos dermatológicos.

3. Remedios caseros

Las duchas con agua caliente contribuyen a la deshidratación de la piel y aceleran su envejecimiento. Si quieres que tu bronceado sea más duradero, te conviene ducharte con agua fría y utilizar aceites o jabones en crema en lugar de tu gel de baño habitual.

Existen además algunos remedios caseros que pueden funcionar. Por ejemplo, aplicar en la piel una infusión fría o cubitos de hielo de té con ayuda de un disco de algodón y dejarlo secar al aire. Después, hay que hidratar muy bien la piel con una crema casera de manteca de cacao y aceite de coco. También puedes aplicarte un tónico a base de zumo de zanahoria y leche.

4. Exfoliación

Existe la creencia generalizada de que la exfoliación después de la exposición solar no debe realizarse porque puede acabar con el bronceado de forma inmediata, al eliminar la primera capa superficial de la piel. Este dato se encuentra, sin embargo, muy alejado de la realidad: hay que tomarse realmente en serio la exfoliación. Los filtros solares no se eliminan fácilmente de la piel y es vital oxigenar los poros tras haber permanecido tapados durante horas. El primer paso después de horas bajo el sol debería ser terminar con las impurezas y las células muertas de la piel a través de la exfoliación.

5. La elección del 'outfit'

Todos estos 'tips' te ayudarán a prolongar el bronceado, pero también puedes, simplemente, tratar de potenciarlo. ¿Cómo? A través de la elección de prendas de ropa que haces en tu día a día.

El color blanco y los tejidos ligeros, por el contraste que provocan, son perfectos para que el tono de la piel parezca más oscuro. También puedes apostar por telas estampadas y vaporosas, que suelen asociarse a los meses más cálidos del año. La seda y el satén funcionan muy bien para lucir una piel más morena. Además, la combinación de colores claros y oscuros junto a los estampados con 'prints' grandes, hacen que la piel parezca más radiante. En cualquier caso, los colores que no deben faltar en tu armario si quieres presumir de bronceado son los tonos pastel, como el azul claro y el amarillo, y el rosa en su versión más fucsia.

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