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¿Sabes lo que es el porteo ergonómico?

Aunque parezca un gesto intrascendente, el hecho de llevar a los bebés sobre el pecho, sujetos con un gran pañuelo de tela que los envuelve o con una bolsa similar a una mochila es enormemente positivo para ellos. Aquí puedes encontrar más información sobre este concepto y los beneficios que acarrea.

El porteo ergonómico produce numerosos beneficios tanto a los padres como a los recién nacidos.

Una imagen muy común y que todo el mundo ha visto en alguna ocasión: un recién nacido durmiendo sobre el pecho de su madre o su padre y sujeto con un gran pañuelo de tela que lo envuelve, o bien una bolsa similar a una mochila. Esta escena tierna y propia de las culturas africana e india, está ya muy extendida también en España, donde recibe el nombre de porteo ergonómico.

Se trata de un sistema de transporte que asegura un contacto constante entre el bebé o el niño (porteado) y el adulto (porteador). No hay límite de edad o peso y rara vez es desaconsejable. Para que pueda aportar todos sus beneficios, el portabebés utilizado debe ser ergonómico, es decir, que respete la fisiología y fisionomía del bebé y del adulto. Por tanto, el porteo debe garantizar además una postura adecuada, tanto para el bebé como para el adulto.

Estos efectos positivos que conlleva el método se deben en gran medida a la oxitocina (hormona producida por el hipotálamo que ejerce funciones como neuromodulador en el sistema nervioso central controlando comportamientos sociales, patrones sexuales y la conducta parental). Aquí puedes conocer algunos de los beneficios que esta práctica reporta tanto a los pequeños como a sus progenitores.

Sensación de seguridad: tras el parto, el bebé reconoce el cuerpo de su madre como su hábitat, sintiéndose seguro. Conforme crece, esta sensación de seguridad en contacto con su madre se mantiene y, poco a poco, se amplía al resto de los cuidadores habituales. Tranquilidad: al sentirse seguro, el bebé está tranquilo. Sabe que su supervivencia está asegurada, por lo que no activa sus sistemas de alarma. Es un mecanismo evolutivo: cuando los seres humanos eran cazadores, un recién nacido solo estaba en grave peligro. Al sentirse tranquilo y evitar el estrés, el bebé puede dedicar su fuerza y energía a crecer. Beneficia la lactancia materna: llevar al bebé cerca provoca que la madre segregue la citada oxitocina, lo que favorece la subida de la leche y un buen establecimiento de la lactancia materna. Mejora la calidad del sueño: a un bebé nervioso le cuesta más dormir. Si se encuentra tranquilo, conciliará el sueño con mayor facilidad y tendrá, por tanto, más posibilidades de dormirse. El resultado es que los recién nacidos tranquilos y seguros suman, al final del día, más horas de sueño y de mejor calidad, lo cual es especialmente importante, ya que el cerebro humano organiza las experiencias vividas durante el sueño. Fortalece los vínculos: las ventajas para los padres también son considerables pues, al llevar a los bebés pegados a sus cuerpos, se sienten más seguros y confiados al verse capaces de reconocer más rápidamente sus señales (sueño, hambre, cansancio...). Asimismo, el contacto continuo favorece una relación muy especial entre el pequeño y la madre, ya que esa cercanía provoca la secreción de una serie de hormonas (oxitocina, prolactina, etc) y previene la depresión posparto al causar el aumento del nivel de otras (como las endorfinas).Ir al suplemento de salud.

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