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Salud

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Cinco consejos para cuidar el rostro mientras se disfruta de la nieve

Hay que utilizar cremas resistentes al agua para evitar que ni el sudor ni la nieve resten poder al protector.

En las escapadas a la nieve hay que cuidar muy bien el rostro con cremas de alta protección.
En las escapadas a la nieve hay que cuidar muy bien el rostro con cremas de alta protección.

Los amantes del mundo de la nieve están de enhorabuena estos días porque las estaciones aragonesas están más blancas que nunca. Es hora de disfrutar del deporte rey del invierno, pero sin olvidarnos de una serie de consejos que serán fundamentales para cuidar la piel mientras te diviertes en la nieve:

Alta protección. Los niveles de radiación ultravioleta aumentan considerablemente a medida que avanzamos en altitud. En la montaña, el sol es más fuerte, sobre todo entre las 11.00 y las 15.00, por lo que se recomienda aplicar crema solar más alta y hacerlo al menos quince  minutos antes de exponerse al sol para que pueda absorberse correctamente. Ojo con los días nublados. Aunque parezca que el sol esos días no quema, los efectos de la radiación son igual de nocivos, de manera que hay que aplicarse la misma crema que en días soleados. En ambos casos, se recomienda utilizar productos 'water resistant', para evitar que ni el sudor ni la nieve minimicen el efecto del protector solar. Higiene facial. Diariamente, al finalizar la jornada, es muy importante limpiar el rostro para quitar los restos de maquillaje o la suciedad y células muertas que obstruyen los poros y evitan que la piel se oxigene. Si se sale a la nieve hay que hacerlo con más intensidad, para quitar los restos de cremas y dejar que la piel transpire. Hay que elegir una leche, un tónico o agua micelar que respete el equilibrio cutáneo. Reparación de la piel. Al igual que ocurre en verano, tras la exposición al sol, se aconseja cubrir la cara con una buena crema, emulsión o sérum reparador que tenga propiedades calmantes, hidratantes y nutritivas, ya que de esta manera se revitalizará la piel fotoenvejecida.  Hidratación. Todos los días, sin excepción, hay que proteger la piel del frío y el viento, que resecan y deshidratan, de manera que se convierten en uno de los principales factores que influyen en el envejecimiento de la piel. Hay que usar cremas hidratantes de textura extra-rica, que alivien y acaben con la sensación de tirantez asociada a los climas fríos.

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