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La sequía reduce los niveles de gramíneas en el Valle del Ebro

Se han incrementado, sin embargo, otros alérgenos como el hongo de la alternaria y la salsola.

La falta de lluvias ha disminuido los niveles de gramíneas en Aragón
La falta de lluvias ha disminuido los niveles de gramíneas en Aragón
Oliver Duch

Este año está siendo algo complicado para los alérgicos al polen de Aragón debido a las altas temperaturas, la sequía y el adelanto del verano que ha modificado el ciclo natural de algunas plantas. Esto ha producido que se agraven las alergias a ciertos tipos de pólenes, al tiempo que surgen nuevas tipologías y caen algunas de las más tradicionales.

“En los últimos años la sintomatología a los pólenes más tradicionalmente agresivos ha decrecido, lo que se ha traducido en el incremento de nuevos tipos como el hongo de la alternaria y la salsola”, explica Jesús Pola, uno de los médicos encargados de la Estación de Polen de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) de la capital aragonesa desde hace más de 20 años.

Sin duda, los grandes cambios de esta primavera guardan una relación directa con las condiciones climáticas: “Hemos notado un fuerte incremento en cuanto a la presencia de polen de ‘Cupressus arizonica’ (ciprés) entre febrero y marzo, aunque las gramíneas, cuyo periodo previo de polinización se produce entre mayo y junio, han descendido de manera considerable debido a la falta de lluvias”.

Por su parte desde la Estación Aerobiológica del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza coinciden con estos datos y aseguran que aunque estos niveles “varían cada año debido a su estrecha relación con las condiciones medioambientales, se mantienen algunas tendencias en algunos tipos polínicos de los más representativos en Zaragoza como el de ciprés y el plátano”, explica Daría Bermejo, responsable de la instalación operativa desde 1983.

“El de gramíneas, considerada la segunda o tercera causa de alergias en Aragón seguido del plátano de sombra y del ciprés, ha caído mucho pero tiene un altísimo poder alergénico, algo que no ocurre con otros también presentes en el ambiente aragonés como la morera, el roble o el chopo”, asevera. “Durante el mes de marzo es cuando más visitas recibimos en la farmacia a causa de las alergias, sobre todo con rinitis y molestias de mucosidad y picor de ojos”, añade Bermejo.

Por otro lado, es importante destacar que, desde el punto de vista de la aerobiología, este último es uno de los pólenes que más afecta al colectivo de personas con alergia. Esta es una de las peculiaridades que afectan a la zona del Valle del Ebro, frente a otras tendencias generales del resto de España donde durante los últimos años año se han disparado las alergias a las gramíneas, el olivo y la arizónica según el último informa de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.

El 50% de la población en 2050

Precisamente en el citado estudio, presentado este mes de junio en Madrid, advertían que “de seguir con esta tendencia, en 2050 el 50% de la población tendrá alguna enfermedad alérgica. Actualmente el porcentaje es del 25%”.

Además, según explica el Doctor Pola, “el aumento de la contaminación ha provocado la agresividad de ciertos tipos de pólenes que se ven afectadas por las denominadas partículas diesel, aquellas que producen que los pólenes penetren con más facilidad dentro del árbol respiratorio produciendo una irritación de las mucosas y la aparición de rinitis”, asevera.

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