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Los peligros de tomar el sol

Cada día fallecen en España entre 2 y 3 personas a causa del melanoma. La prevención es la clave.

La protección es necesaria cuando nos exponemos al sol para evitar que la piel se queme y a la larga se produzcan melanomas.
La protección es necesaria cuando nos exponemos al sol para evitar que la piel se queme y a la larga se produzcan melanomas.
EFE

El sol es fuente de vida y energía, porque estimula la síntesis de vitamina D, mejora nuestro estado de ánimo y también es bueno para algunas enfermedades inflamatorias cutáneas, como la psoriasis o los eczemas. Pero también puede convertirse en un peligroso enemigo para la piel si no se toma con cuidado, hasta el punto de que cada día fallecen en España entre dos y tres personas a causa del melanoma y cada año, se registran cerca de 5.000 nuevos casos de pacientes que sufren este agresivo cáncer de piel.

Por este motivo, coincidiendo con la reciente celebración del Día Mundial del Melanoma, la Academia Española de Dermatología y Venereología, así como otras entidades, entre ellas las asociaciones de afectados, han alertado sobre el peligro de una incorrecta exposición solar y sobre la importancia de la prevención y la información para frenar el repunte de casos, ya que los cánceres de piel son los tumores más diagnosticados en el mundo y su incidencia va en aumento.

"La piel es la cubierta de nuestro organismo y está expuesta a muchas agresiones, probablemente la más importante la radiación solar. El daño solar en la piel es acumulativo y si bien no todas las personas que se exponen imprudentemente al sol acabarán teniendo un melanoma, hay que tener en cuenta que el sol es el principal causante de envejecimiento de la piel, y a eso sí que todos estamos expuestos. Por tanto, si queremos conservar una piel sana, sin cáncer cutáneo y, además, bonita, sin manchas y arrugas en el futuro, hay que cuidarla y no abusar de la exposición solar intencionada empezando ya en la infancia", indica Yolanda Gilaberte, coordinadora de la Campaña Euromelanoma 2014 en Aragón.

En los últimos 4 años, en España, la incidencia ha aumentado un 38%, ya que en 2008, se diagnosticaron 3,600 casos, frente a los aproximadamente 5.000 casos que se registraron en 2012. "Es importantísimo concienciar a la sociedad de la necesidad de la educación solar. Tenemos que hacerlo desde edades muy tempranas ya que los niños tienen que saber que hay que tomar el sol con moderación y medidas de prevención. La clave está en intentar obtener todos los beneficios del sol, evitando sus inconvenientes. La protección es la clave y esta educación solar hay que potenciarla no solo en el entorno familiar, sino también en los centros educativos", señala la doctora Paz Cerdá, especialista en Dermatología y Venereología y miembro de Academia Española de Dermatología y Venereología.

A la hora de hablar de los problemas de la piel es necesario tener en cuenta que no todas las lesiones provocadas por el sol se engloban dentro de la misma categoría. Hay muchos tipos de tumores de piel, pero en líneas generales podrán diferenciarse dos: el melanoma y los carcinomas. Estos a su vez se subdividen en carcinoma basocelular y espinocelular.

El basocelular es la forma más común de cáncer cutáneo, pero también la menos peligrosa. Puede aparecer en cualquier zona cutánea y su pronóstico, después de una extirpación completa, es favorable.

Por su parte, el carcinoma espinocelular puede invadir tejidos en profundidad y producir metástasis a distancia. Suele aparecer en zonas cutáneas expuestas al sol, como las manos, la cara o los brazos y el colectivo más afectado son personas que han trabajado o practican deportes al aire libre o que han abusado de los rayos UVA de cabina.

En el caso de los melanomas, se trata de los tumores de piel más peligrosos que hay y se pueden formar sobre piel sana o sobre un nevus o 'lunar'. Tienen poder de producir metástasis e invadir otros órganos y la clave es la educación solar desde la infancia, porque las quemaduras solares que se han producido en la piel antes de la adolescencia son las más peligrosas. Los factores genéticos también condicionan la posible aparición de melanonas.

"En ambos casos, la recomendación es acudir al dermatólogo siempre que veamos que nuestros nevus o 'pecas' han cambiado de tamaño, forma o grosor, en el caso de los melanomas; o cuando veamos que tenemos heridas que no cicatrizan o lesiones cutáneas que van creciendo progresivamente, en el caso de los carcinomas", apunta Cerdá.

Población joven

Uno de los aspectos más problemáticos de este tipo de cánceres es que se está produciendo un mayor incremento en la población joven, de entre 25 y 29 años, donde se diagnostica un 7% más de casos cada año, según los últimos datos facilitados por la Academia Española de Dermatología.

"Su aparición se debe, fundamentalmente, a una mayor exposición al sol y por la creciente utilización de métodos artificiales de bronceado. Además, es también en esta etapa de la vida cuando con mayor intensidad se realizan actividades deportivas y lúdicas al sol" matiza Cerdá.

A pesar de este incremento, la población sigue sin estar concienciada de la importancia de la prevención y los factores de riesgo. De ahí la necesidad de impulsar campañas como la Europea del Euromelanoma. "Con esta actividad pretendemos concienciar a la población sobre el cáncer de piel. Afortunadamente y a diferencia de otros órganos, las lesiones de piel se ven y por tanto lo importante es saber reconocerlas. Por eso la campaña del Euromelanoma intenta enseñar a la población los signos que nos pueden alertar de que una lesión cutánea puede ser un cáncer cutáneo. También pretende concienciar a la población de que haga una fotoprotección responsable", asegura Gilaberte.

Prevención

En cuanto a la prevalencia en función del género, en los últimos datos facilitados por la Academia Española de Dermatología y Venereología se habla de que de que la incidencia en las mujeres es un 19% mayor que en los hombres, aunque estas cifras suelen ser muy cambiantes y la tendencia varía año a año.

La razón es que ellas acuden con mayor frecuencia a las consultas dermatológicas y también se someten a la autexploración, algo fundamental para atajar con tiempo este tipo de tumor agresivo vinculado a la exposición al sol. Los varones retrasan normalmente la visita al médico, lo que repercute en que la detección de la enfermedad se haga ya en un estadio avanzado.

En cuanto al tipo de piel, "el cáncer afecta más a las personas de fototipos bajos, es decir aquellas que tienen la piel clara, ojos claros, pelirrojos, rubios y que se queman con facilidad y raramente se broncean. Mientras que las personas con pieles oscuras que se broncean fácilmente tienen a presentar con menos frecuencia cáncer de piel. Además, hay que tener en cuenta que hay factores genéticos identificados que favorecen determinados tumores cutáneos", resume Gilaberte.

Hasta tal punto se ha extendido el problema que la Organización Mundial de la Salud acaba de publicar un estudio en el que se alerta del peligro que supone la exposición de la piel sin proteger al sol. Según esta fuente, en España "el índice de mortalidad por cáncer de piel está en el mismo nivel que de carreteras".

Los peligros de los rayos de cabina

Las cabinas de bronceado aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de piel (melanoma y no melanoma) sobre todo si su uso se ha iniciado en la adolescencia, tal y como sugieren los últimos estudios. Por este motivo, el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la OMS, las ha catalogado como agente carcinogénico. El nivel de radiación UVA que podemos recibir en una cabina de bronceado puede ser hasta 10 veces superior al de un día soleado en el Mediterráneo.

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