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Salud

Heraldo Saludable

¿Están preparados los colegios para atender una reacción alérgica?

El retraso en la administración de adrenalina se asocia con muerte por anafilaxia.

Algunos niños con alergia pueden sufrir una reacción alérgica grave (reacción anafiláctica), que puede ser mortal si no se trata rápidamente.
Cómo actuar ante una reacción alérgica grave

La alergia a determinados alimentos es frecuente en niños en edad escolar y tiene una prevalencia global estimada de entre el 4 y el 7%, según un informe elaborado por la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex (AEPNAA). Los síntomas de esta pueden afectar a varios órganos e incluyen desde habones o hinchazón (angioedema facial), estornudos, vómitos, dolor abdominal, diarrea, ronquera o cambios en la voz hasta disnea y problemas cardiovasculares como mareo o pérdida de conciencia. En algunos casos, incluso puede originar la muerte, como se vio en el suceso que tuvo lugar este jueves en Madrid, donde falleció un niño de 6 años en una granja escuela al consumir un yogur porque era alérgico a la lactosa.

A juicio del especialista Carlos Colás, jefe del Servicio de Alergia del Hospital Clínico Lozano Blesa, es necesario concienciar a la población de que "pueden producirse reacciones graves en pacientes alérgicos que pongan en peligro su vida" y, para evitarlo -indica- "la mejor prevención es contar con un buen diagnóstico y una pauta de actuación clara en las escuelas". 

Según indica este especialista, una reacción alérgica de magnitud puede desarrollarse en menos de 10 minutos desde que el paciente alérgico entra en contacto con el alérgeno. "Cuanto más rápido se produce esa reacción, es un signo de mayor gravedad", añade.

Adrenalina autoinyectable en los casos más graves

Para evitar desenlaces fatales como el ocurrido este jueves en Madrid, este especialista subraya la importancia de que aquellos pacientes con riesgo de anafilaxia tengan siempre consigo la medicación suficiente para contrarrestar una reacción grave. "Ante episodios de este tipo -subraya el doctor Colás- se debe aplicar lo más rápido posible adrenalina intramuscular por medio de un dispositivo autoinyectable", ya que el retraso en la administración de esta se asocia con muerte por anafilaxia. Según indica, los niños mayores de 10 años están en disposición de aplicarse ellos mismos la medicación en caso de sufrir una crisis aguda, pero en el caso de los más pequeños, esta labor deber ser supervisada por el personal docente, según recoge el protocolo de actuación consensuado entre los diversos agentes implicados.

Además, una vez administrada la medicación, el niño debe recibir asistencia médica urgente en el centro hospitalario más cercano. En cualquier caso, este especialista advierte de que en ocasiones, en función del alérgeno, se producen reacciones tan violentas que aun actuando con rápidez, la propia naturaleza hace que no lleguen a ser eficaces las medidas. "Alimentos ubicuos como la leche o el huevo pueden producir tomas accidentales que desencadenen reacciones muy graves", puntualiza este especialista en alusión al suceso acontecido en Madrid. No obstante, este doctor asegura que cuando se produce una reacción tan violenta que pone en riesgo la vida del paciente difícilmente será sebido a la lactosa -que genera intolerancias de tipo digestivo-, sino a una auténtica alergia a las proteínas de la leche de vaca

"Por eso -concluye- es necesario que desde las escuelas se ponga una vigilancia estrecha de todo lo que toma el niño evitando incluso que este comparta o intercambie comida o utensilios con otros".

¿Están preparados los colegios para actuar en estos casos?

Desde AEPNAA insisten en la necesidad de formar al personal docente sobre las alergias alimentarias de los niños, para que estos sepan actuar en caso de urgencia. Sin embargo, a juicio de los padres de la escuela pública, los protocolos y guías de actuación vigentes son en su mayoría "ambiguos". Desde el departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia reconocen que en Aragón "no existe una guía oficial" donde se muestre el protocolo de actuación para situaciones de riesgo en las escuelas, si bien aseguran que "se dan cursos de formación puntuales al profesorado" para actuar ante casos de emergencia.

"Creemos que Educación debería tener claro cómo actuar ante casos así porque el niño pasa una parte importante de su tiempo en el colegio. En este sentido, exigimos que haya una coordinación entre Sanidad y los colegios para actuar de inmediato ante este tipo de situaciones", zanjan desde FAPAR. 

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