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¿Quieres saber cómo va a ser el menú para adelgazar que propone el Miguel Servet?

Los investigadores del Miguel Servet de Zaragoza adelantan cómo serán los menús proteicos que pautarán para las 75 voluntarias del estudio de adelgazamiento.

Unidad Clínica y de Investigación en Lípidos y Arterosclerosis del Servet

¿Se imagina estar a dieta y comerse una buena pierna de ternasco? Un grupo de investigadores del Hospital Miguel Servet de Zaragoza está dispuesto a vencer el "mito" de que las proteínas son "malas" e incluir en sus planes de adelgazamiento productos como la carne, el queso, el yogur o la leche, en cantidades moderadas. Alimentos que en este estudio multicéntrico que lidera el Hospital Miguel Servet de Zaragoza se convierten en aliados para no tirar la toalla a la hora de ponerse a dieta.

"Una buena alimentación tiene que ser lo más variada y llevadera posible para que la dieta no produzca rechazo y se mantenga en el tiempo", defiende la investigadora Rocío Mateo.

Los cuatro investigadores que participan en este estudio (Fernando Civeira, Sofía Pérez Calahorra, Victoria Marcos y Rocío Mateo) forman parte de la Unidad Clínica y de Investigación en Lípidos y Arterosclerosis del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Con este estudio tratarán de hallar el porcentaje de proteínas "idóneo" para evitar el fracaso en las dietas de adelgazamiento. Para ello, se pautarán tres modelos con diferente composición proteica, si bien todas ellas tendrán un contenido "alto-moderado" de proteínas. "De entre el 32 y el 35%", precisan.

De esta forma, incluirán todo tipo de carnes, con especial protagonismo de la ternera y el Ternasco de Aragón; pero también habrá pollo, queso, jamón serrano o pavo. "Vamos a recomendar la mayor variedad posible de alimentos para intentar que sean dietas atractivas y gustosas que cansen lo menos posible", adelantan.

Por el contrario, quedarán "restringidos" los embutidos más grasos -como el chorizo o el salchichón-, así como los azúcares presentes en helados o en bebidas refrescantes.

Además, las dietas se pautarán de forma "personalizada", en función de las características de cada persona y atendiendo también -en la medida de lo posible- a sus gustos personales. "A quien no le guste el queso se le cambiará por yogur o viceversa", añade la doctora Mateo.

La ingesta de proteínas se repartirá a su vez en cinco comidas, para controlar que el paciente llegue con "menos hambre" a cada una de ellas y la dieta en sí resulte más "llevadera". 

Un menú sano y sabroso para adelgazar

Como adelanto al futuro experimento que se llevará a cabo con al menos 75 mujeres voluntarias, este grupo de investigadores detalla el que sería un posible plan de cinco comidas "sanas y sabrosas": Desayuno: un vaso de leche con avena -recomendada en dietas ricas en proteínas para prevenir el extreñimiento al tener un alto contenido en fibra-, acompañado de frutaAlmuerzo: un biscote de pan con dos o tres lonchas de pechuga de pavo. Comida: una ensalada -con lechuga, tomate y dos cucharaditas de aceite y vinagre-; 200 gramos de pierna de ternasco, una rebanada de pan y una naranja de postre. Merienda: un yogur con muesli. Cena: una rebanada de pan con queso fresco y jamon de York, un filete de lenguado a la plancha y una fruta.Los investigadores afirman que no serán "restrictivos" con ningún alimento que esté dentro de la dieta mediterránea, si bien recomendarán la ingesta de productos "integrales" en alimentos ricos en hidratos de carbono. "Va a haber leche, legumbre, verdura, pasta... Variará únicamente la cantidad en función de la dieta que les toque", matizan.

La selección se realizará en los próximos días entre más de 1.000 voluntarias que serán convocadas a finales de la semana que viene. A las elegidas se les proporcionará una pequeña cantidad de carne de forma gratuita para que el precio de esta no sea un motivo "que eche para atrás". "La motivación personal -subrayan- es imprescindible para no abandonar".

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