Opinión
Suscríbete
Por
  • Jorge Sanz Barajas

Hay gente ‘pa to’

Hay gente ‘pa to’
Hay gente ‘pa to’
Pixabay

Perplejo recuerda el sabio proceder de los jesuitas a la hora de decidir quién debe ser el provincial de la congregación: se plantea a cada elector dos cuestiones, la primera, obvia: "¿Quién crees que hará más servicio ocupando el puesto?"; la segunda, clave: "¿Te gustaría que esa persona fuera tu superior o tu compañero de comunidad?". 

La iglesia católica subsiste gracias a esa inteligencia natural para detectar las debilidades del alma. Ya lo dijo el viejo Chesterton con una paradoja cuando le preguntaron en 1922 por qué se había convertido del anglicanismo al catolicismo: "Si una iglesia tan corrupta y con ministros tan ineptos ha sobrevivido dos mil años, ha de ser por fuerza la iglesia verdadera". Nos pasa igualito: votamos a candidatos que ni por asomo quisiéramos cerca. Pero suponga que es su casa: ¿Se imagina a ese candidato que habla con su perro muerto jugando con su cachorro en el parque? ¿Conviviría pared con pared con un tipo que ha envenenado a todos sus rivales? ¿Compartiría ascensor con un delincuente que soborna a actrices porno y proclama que a las mujeres hay que…? ¿Saludaría a un genocida de más de treinta mil inocentes? ¿Tendría como administrador a un sujeto que no ha trabajado más que para chiringuitos y fundaciones políticas de nula actividad o a ese incapaz de hilar dos frases con sentido? ¿Encargaría un presupuesto a gente cuyos familiares se forran cuando llegan al poder? ¿Le gustaría tener de portero de finca a alguien cuyo único mérito conocido es robar piedras en Gibraltar? Al parecer, sí. Como le dijo El Gallo a Ortega: "Hay gente ‘pa to’".

Jorge Sanz Barajas es escritor y profesor

Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión