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  • Ricardo Díez Pellejero

El Megavatio de los Incrédulos

Imagen de un aerogenerador como los que se montarán en el Maestrazgo.
El Megavatio de los Incrédulos
Heraldo.es

Este 24 de junio se cumplirán 240 años de la llegada de las primeras aguas a Zaragoza, aún a través de un canal de madera en su último tramo. 

Ese mismo año de 1784, pero el 14 de octubre, la ciudad derrochaba albricias ante la aparición de la barcaza del artífice de aquel canal de riego navegable que, en 1790 con la última piedra de su presa del Bocal, sumaría 110 kilómetros de recorrido desde la Casa de Compuertas, en Fontelles, hasta retornar a su cauce en Fuentes de Ebro.

Pero la historia comenzó en 1528, cuando con vistas a dotar de agua su Acequia Imperial, Carlos I encargó la ejecución de un azud para la captación de aguas al sur de Tudela. Aquella primera obra, en contra de lo previsto, no alcanzó a irrigar más que tierras navarras, dejando al campo aragonés sin riego efectivo. Así que, cuando Ramón Pignatelli fue nombrado protector por el Consejo de Castilla, decidió convertir lo que iba a ser una obra de mejora de aquella acequia original en una obra de escala faraónica que sirviera de medio de transporte de bienes y personas, que multiplicara las tierras de riego, al tiempo que fuese fuente de energía hidráulica. Para celebrar la culminación del proyecto, en diciembre de 1786 se inauguraba la Fuente del Molino de la Casablanca, a la que Pignatelli añadió una inscripción en latín que le otorgaría su nombre popular: "Para convencimiento de los incrédulos y descanso de viajeros".

Análogamente, en invierno de 2003 la revista ‘Greenpeace’ afirmaba que "el objetivo de aumentar la producción de energía renovable para alcanzar en 2010 al menos un 12% de toda la energía que consumimos está lejos de cumplirse en nuestro país" y, en esas mismas fechas, el ‘Libro de la Energía 2002’ del Ministerio no encontraba lugar de peso para las energías renovables ni la autogeneración. Hoy la producción de renovables supera el 50,8% de nuestras necesidades, con un récord en marzo del 65,2% del total del mix eléctrico. Aún recuerdo leer a expertos que negaban categóricamente la posibilidad de superar el 30% algún día, por lo que propongo erigir en algún lugar bien visible un monumento a las renovables con un enchufe que diga: "También los incrédulos pueden beneficiarse del progreso".

Ricardo Díez Pellejero es ingeniero y poeta

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