Opinión
Suscríbete por 1€

en nombre propio

Mundo sin fantasmas

Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 02/06/2022 A LAS 05:00
Fotos del tiroteo en una escuela en Texas
Mundo sin fantasmas
Agencias

Allá por los años cuarenta del siglo pasado, Fei Xiaotong, considerado el padre de la antropología moderna, se apiadaba de la sociedad norteamericana en un ensayo titulado ‘Mundo sin fantasmas’. 

Con aquella imagen perfilaba el retrato de un país carente de herencia espiritual, que, a diferencia de otras culturas, no dejaba espacio para sus muertos en el ámbito cotidiano. Nadie lo diría. Una república federal en la que aún hoy resulta más fácil comprar un rifle de asalto que abortar. Basta con tener 18 años y unos pocos cientos de dólares. Puedes entrar a una escuela y matar a veinte niños a la semana sin complicaciones, pero intenta poner fin a un embarazo no deseado en condiciones sanitarias dignas, acabar con la gestación que amenace destrozar la vida de muchas mujeres si prosiguen sin querer, sin convicción, sin conocimiento, con culpa o sin recursos. Protegerlas debería ser más urgente que perseguirlas. Sin embargo, la ley de Texas, donde ha sucedido uno de los últimos (ya demasiados) tiroteos de los Estados Unidos, recompensa con hasta 10.000 dólares a quienes denuncien a vecinas sospechosas de haber abortado, en aras de defender la vida. Qué paradoja. Mientras tanto, los disparos son una de las primeras causas de mortalidad del país. Así que, volviendo a la metáfora, en realidad, muertos hay muchos. Demasiados. Y fantasmas. Ahora hace falta espíritu para oponerse al más letal de los derechos, el de portar armas, que no es un privilegio, sino una espeluznante responsabilidad.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión