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Orgullo de aragonés

Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 22/04/2022 A LAS 05:00
BANDERA DE ARAGON / 9-08-02/ FOTO: JUAN CARLOS ARCOS
Orgullo de aragonés
JUAN CARLOS ARCOS

La celebración del 40 aniversario del Estatuto de autonomía en este San Jorge está siendo buena ocasión para recordarnos que hoy estamos mucho mejor que hace cuatro décadas.

Que el Estado autonómico ha sido más provechoso para las comunidades que íbamos en el furgón de cola, aunque haya reivindicaciones históricas o renovadas pendientes.

En 2022, la industria aragonesa es mucho más potente y diversificada. El grueso del patrimonio aragonés ofrece su mejor cara y, junto a los parajes naturales, es fuente de gran atracción. Tenemos grandes infraestructuras que nos acercan por fin entre nosotros y con nuestros vecinos. Y la posición estratégica de Zaragoza está teniendo el desarrollo siempre soñado, por fin materializado en el sector de la logística.

Debemos celebrar con orgullo el 23 de Abril y el 40 aniversario de nuestro Estatuto de autonomía

En el ideario que ha construido el Aragón contemporáneo tuvo mucho que ver el pensamiento forjado por una generación de intelectuales, los fundadores de ‘Andalán’, que ahora reciben muy merecidamente el Premio Aragón, y que unieron sus capacidades para pensar un Aragón mejor. Entonces pasaba por exigir democracia y libertad, pero también por reivindicar sitio para el talento en una sociedad harto caciquil y el aprovechamiento de los recursos propios para dejar de ser una comunidad eternamente cedente.

Un reto generacional que ellos cubrieron con creces y que periódicamente exige ser renovado. En estas décadas hemos aprendido que funcionan las iniciativas intelectuales o materiales que tienen visión de largo plazo y suman el máximo consenso social y político. También, las que se anclan en recursos endógenos y no deslocalizables. El mejor ejemplo ha sido precisamente la logística, un proyecto que tuvo su arranque bajo el gobierno del ya desaparecido Santiago Lanzuela, con el lanzamiento de Pla-Za, y ha ido creciendo hasta la eclosión actual.

Junto al diseño de la Plataforma se soñó una Zaragoza mayor, con una segunda estación del AVE en el ‘bypass’ del sur y que ahora reivindica el presidente Javier Lambán para convertir el aeropuerto de Zaragoza en la tercera terminal de viajeros de la península, que descongestionaría Barajas y El Prat. Y a la vez, dotar a la terminal de una zona franca con aduana propia, acorde con el liderazgo que ya ostenta en mercancías. Un proyecto que daría una nueva dimensión a los atractivos económicos de Aragón, bien percibidos por empresarios e inversores que eligen nuestra Comunidad para desarrollar sus iniciativas. Las condiciones geográficas y técnicas ayudan, pero también el clima social y laboral que tenemos, al que todos los aragoneses contribuimos, cada uno desde nuestra tarea.

‘Andalán’, gran Premio Aragón, forjó el ideario que sentó las bases del Aragón contemporáneo
y que cada generación tiene obligación de renovar

En esta necesaria renovación de objetivos, ese interés de los inversores debería ir acompañado de una estrategia de promoción de Aragón como una Comunidad buena para vivir. Que el crecimiento empresarial vaya acompañado del crecimiento en población, imprescindible para ganar dimensión económica y muy conveniente para mejorar la eficacia en la prestación de servicios públicos, en una tierra donde la despoblación nos castiga endémicamente.

Esta semana, el PSOE ha difundido un precioso vídeo para desear un feliz día de San Jorge, ‘El orgullo va por dentro’, con el que cualquier aragonés, sea cual sea su creencia, tiene bien fácil identificarse. Ojalá nuestras instituciones se apliquen a lanzar fuera otros que transmitan los activos vitales de nuestra casa. Empezando por estar cerca de casi todo, a un precio distinto al de las grandes megalópolis vecinas, con un equilibrio social por encima de la media y con otro motivo de orgullo aragonés: la facilidad para acoger e integrar.

Y si en su momento reivindicamos el uso del agua y el rechazo al trasvase, que sea objetivo urgente que los aragoneses seamos beneficiarios preferentes de las nuevas energías que generamos. Si la costosa construcción de los parques de renovables ha sido vertiginosa, el aprovechamiento local debe seguir el mismo ritmo y las abultadas plusvalías que generan contribuir a suturar brechas pendientes.

Feliz Día de Aragón. Y que el orgullo que va por dentro seamos capaces de compartirlo fuera.

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