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Cartas al director de HERALDO: ‘Estanflación’, palabra de moda

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Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 21/04/2022 A LAS 05:00
‘Estanflación’, palabra de moda
‘Estanflación’, palabra de moda
Pixabay

‘Estanflación’, palabra de moda

‘Estanflación’ es una de las palabras que más se están utilizando en estos momentos. 

Y lo es, debido al fuerte aumento de los precios, junto a un escaso crecimiento económico. Si miramos la situación de las principales economías del mundo, tenemos el 2022 comparado con el 2021: Estados Unidos: PIB, 3% vs. 5,7%, IPC, 7,9% vs. 7%; China: PIB, 4,6% vs., 8,1%, IPC, 3,5% vs. 1,5%; Eurozona: PIB, 2,6% vs. 5,3%, IPC, 6% vs. 5%. Y en el caso de España: PIB, 4,3% vs. 5,1%, IPC, 9,8% (marzo 22) vs. 6,1%. El denominador común en todos los datos es de ausencia o lentitud del crecimiento económico e incremento de la inflación. Esto significa que en todo el planeta nos encontramos en una nueva guerra, esta vez económica, tras la anterior vivida con la pandemia vírica. También estamos aprendiendo una lección dura y difícil, al comprobar que la globalización tiene unos fallos clamorosos tan solo con que los países por los que pasa la cadena logística sean fallidos, ya sea por guerras o por episodios víricos. A ello se une el nuevo brote vírico en China, motivado por no haber dispuesto ni de la vacunación masiva producida en Occidente ni tampoco de la calidad de sus vacunas. Hoy, el planeta tiene que encontrar el camino para la vuelta al crecimiento. La guerra de Vladímir Putin está perjudicando más aún la situación global. Seguramente, cuando llegue el día en que finalice toda esta situación, tendremos nuevos organismos y mecanismos para dar solución a los nuevos problemas. La historia de la humanidad, una vez más, aprende a base de duros golpes, donde los más vulnerables siguen siendo los más afectados, repitiéndose una vez más episodios del pasado. Una vez más, destruir para construir.

Pedro Marín Usón. ZARAGOZA

Exceso de temporalidad

Pese a las cifras positivas del turismo en nuestro país con motivo de las vacaciones de Semana Santa, la temporalidad parece desde hace tiempo haberse instalado entre nosotros, especialmente con la pandemia. Según la última encuesta de población activa (EPA), los contratos temporales subieron un 8,3% frente al 0,8% de los contratos indefinidos. Asimismo, informaban de que nuestro país no solamente lideraba la tasa de temporalidad en la Unión Europea –duplicando con un 26,3% la media de los veintisiete–, sino que, y por si fuera poco aún, encabezaba también el ranking de los países con contratos de corta o muy corta duración. Este doble dudoso honor, concentrado principalmente en el sector privado de servicios, pero, del mismo modo disparado en el público, ha afectado especialmente a los jóvenes, quienes cada vez ven más alejada la posibilidad de emanciparse, de lograr un trabajo estable y de calidad, de formar una familia o de gozar un día, ¡ay!, de una merecida pensión de jubilación.

Miguel Sánchez Trasobares. ZARAGOZA

La equis en la declaración de la renta

Llega el momento, con la presentación de la declaración de la renta, de decidir dónde queremos destinar el 0,7% de la recaudación. A mí, como católico, me gusta marcar la equis para la Iglesia, porque sé que esa partida se va a aplicar en obra social y en ayudas a familias y personas vulnerables. La Iglesia, a través de Cáritas, hace una labor inmensa sobre el terreno y conoce en todos los barrios, pueblos o ciudades la mejor manera de paliar con ese dinero las necesidades perentorias de las familias o colectivos que verdaderamente lo precisan. Si no se marca la casilla, o se marcan una equis para la Iglesia y otra para fines sociales, se destina una cantidad similar a cada postulado, lo cual me parece estupendo también. Es una postura libre y democrática que cada contribuyente pueda decidir el destino de una parte de la recaudación. Por eso esta campaña de la renta es tan importante, pues una parte de lo que generamos va para hacer el bien. No se olviden.

Luis Solanas Cebolla. ZARAGOZA

Plaga de procesionaria

Estamos en una época del año en la que a las orugas de la procesionaria las vemos desfilar por los pinares y hacer numerosos bolsones en lo alto de los pinos. Dentro de que son parte de la fauna silvestre, al estar sin control, su procreación descontrolada, empiezan a ser un problema medioambiental. Para la salud de los pinos, ya que les produce desfoliación, y para las personas y los animales, un gran problema: reacciones urticantes, picores, etc. Y para los animales de compañía y salvajes: grandes reacciones en la boca y el estómago, etc., llegando a provocar hasta el fallecimiento si no se reacciona a tiempo. Estas orugas, debido a que no tienen protección por sí mismas, van ‘en procesión’, ya que en la cabeza no tienen pelo, y eso es su punto débil, y así hacen una cadena para que sea un pelo continuo y se protegen de los depredadores. En eso, los humanos teníamos que aprender de ellas a estar más unidos. Debido a su procreación en la zona del Pirineo, ya que están totalmente descontroladas, los técnicos medioambientales de las administraciones a las que corresponda, pero no los particulares, deberían tomar medidas para su control, ya fuera con fitosanitarios, trampas con feromonas, pájaros que las combatan o lo que sea más efectivo. Que tomen las riendas para controlar esta plaga, ya que están todos los pinos plagados de estos molestos vecinos.

Alfonso Azorín Corral. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

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