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Cartas al director de HERALDO: Los peligros de la ‘lengua de madera’

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Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 27/03/2022 A LAS 05:00
Los peligros de la ‘lengua de madera’.
Los peligros de la ‘lengua de madera’.
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Los peligros de la ‘lengua de madera’

Stendhal ya decía en ‘Rojo y negro’ que la palabra se puede utilizar para ocultar los propios pensamientos, con un lenguaje pomposo en el exterior y vacío en el interior. 

Esto es más o menos lo que encierra la expresión ‘lengua de madera’, que viene de la francesa ‘langue de bois’ y se caracteriza por el uso de aserciones retóricas, metáforas gastadas, eufemismos. Usan mucho la voz pasiva o expresiones impersonales. Monopolizan las palabras y usan falsas verdades, utilizando el halago para darle la razón al receptor. No les importa el mensaje sino el control de las emociones. No se preocupan por las informaciones relevantes y las cuestiones problemáticas las evitan, viviendo en contacto íntimo con la demagogia. Crean un discurso prefabricado, artificioso, lo miden al milímetro, porque corren el riesgo, si se pasan, de convertirse en prisioneros de sus propias palabras. Carentes de argumentación, eso sí, procuran utilizar un lenguaje políticamente correcto. Utilizan la circunlocución evitando la braquiloquia. Orwell (1984) ya lo preconizó como una neolengua de los países comunistas, donde muchas veces las palabras significan lo contrario de lo que expresan. Hacen preguntas, carentes de respuestas, por lo que está fallando el lenguaje, falla el pensamiento y en consecuencia falla la razón. No hay silogismo más contundente. Pero no es de uso exclusivo de los comunistas, lo utilizan también los capitalistas, los republicanos y demócratas, los socialistas y populares, conservadores y laboristas, sindicalistas y líderes religiosos y, por supuesto, también los medios de comunicación en general. En nuestro país, nuestros políticos no se escapan, escúchenlos, reflexionen y juzguen. Verán cómo encajan, todos sin excepción, en esta lengua de madera. Bueno, además no responder a preguntas, saliéndose por la tangente.

Mariano Aguas Jáuregui. ZARAGOZA

La fraternidad por encima de todo

Hace unos días, volvimos de un viaje por Rumanía. En enero, hicimos la reserva del vuelo y hoteles y cuando empezó la guerra con Ucrania nos asaltó la duda de si era el momento adecuado para visitar ese país, al que ya habíamos viajado antes, descubriendo algunos de sus pueblos y ciudades. Después de darle vueltas, decidimos emprender el viaje y, además de conocer Cluj-Napoca, Arad y Timisoara, nos acercamos a la región de Maramures, a 2 kilómetros de la frontera con Ucrania. En todo momento hemos sido conscientes del dolor de toda esa gente que está saliendo de su tierra para refugiarse en otros países. La visita que hicimos al Museo de la Revolución en Timisoara, para ver la experiencia rumana del cambio de régimen del 1989, me dejó consternada pensando en la violencia, la deshumanización, la pérdida de atributos y de la espiritualidad a que estos enfrentamientos nos conducen. Al salir, deseé, con todas mis fuerzas, que la guerra con Ucrania se paralizara y que la fraternidad se impusiera sobre los totalitarismos llevados por dictadores y sátrapas. Pensé en el ánimo que van a necesitar, tanto los refugiados como la gente que no ha salido de Ucrania, para reemprender una nueva vida, con la ayuda de organismos y personas que están realizando una gran labor humanitaria. En cuanto a quienes tienen responsabilidades políticas, me sumo al llamamiento que hace el papa Francisco, diciendo que se abstengan de toda acción que provoque aún más sufrimiento a las poblaciones, desestabilizando la convivencia entre las naciones y desacreditando el derecho internacional.

Gema Abad Ballarín. REUS (TARRAGONA)

Mujeres, ciencia y arte

Estaba tomando un café en el paseo Independencia cuando vino a preguntarme una televisión local cuántas científicas aragonesas conocía. Tamaña era mi ignorancia en este tema que no supe responder. Si hubiesen sido hombres, me hubiera podido defender con Miguel Servet o Ramón y Cajal, si hubiesen sido mujeres aragonesas del mundo de las letras me hubiera defendido con Soledad Puértolas o María Moliner (todavía no había estallado el ‘boom’ de Irene Vallejo). Ante este desconocimiento científico femenino me defendí con el argumento de que creía que hoy en día están equiparados el hombre y la mujer. Es cierto que en el mundo del arte han reinado Picasso, Dalí, Miró, Magritte, Juan Gris, Sorolla, antes Goya y Velázquez. María Blanchard fue una excepción, pero hay pocos casos de mujeres en este mundo artístico. Hay que tener en cuenta la situación de las mujeres en la sociedad de antes, desde luego; la mujer tenía que elegir entre el matrimonio o la carrera, teniendo que apostar a esta con un importante grado de inconformismo. Todo parece indicar que fueron nuestras propias estructuras institucionales, donde lo habitual parecía natural, lo que produjo junto con la educación en ese determinado momento la escasez de mujeres artistas.

José Vicente Domeque Goya. ZARAGOZA

La guerra es el crimen

Bajo el falso concepto de ‘crímenes de guerra’ se esconde una velada aceptación de cualquier guerra como algo inevitable, que esconde, en sí misma, violentos crímenes amparados por ella. Cualquier conflicto bélico, atacando países o colectivos humanos, apoderándose de sus riquezas y su territorio, es siempre ilegal e inmoral. Quien comienza una guerra es un delincuente, y quien es agredido tiene derecho a defenderse con todos los medios a su alcance, incluida la violencia. La imagen del presidente de Ucrania, Zelenski, defendiendo y animando a su pueblo, en el peor momento de su historia, es un ejemplo para todos. Como dijo Jesús de Nazareth: "Quien quiera ser el primero de todos, que sea vuestro servidor". Basta ya de estériles luchas, amparadas, casi siempre, en nacionalismos y religiones. El único crimen de guerra fue, es y será la guerra misma. Con el esfuerzo de todos, la paz es posible.

Miguel Bretón Vallejo. ZARAGOZA

De la felicidad

Zaragoza se convirtió durante cuatro días en sede del World Happiness Festival. En el Paraninfo impartí un taller sobre ‘Felicidad y cambio social’. La charla estuvo situada en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a través de mi método de ‘Ecoeduemoción’. El cambio por un mundo sostenible viene a iniciarse por el respeto a uno mismo, lo que supone autoestima y esfuerzo, para después reconocer, valorar y colaborar con otras personas; entonces será el momento de practicar las cuatro erres: reparar, reducir, reutilizar y reciclar. No podemos defender la naturaleza si no luchamos por las personas. La auténtica felicidad basada en las personas es la base de una felicidad cósmica respetuosa con el medio. Feliz día de la Felicidad celebrado el pasado día 20.

Carlos Hué García. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

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