Opinión
Suscríbete por 1€

Opinión

Cartas al director de HERALDO: Incoherencias del sistema de pensiones

Por
  • Cartas al director
Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 26/01/2022 A LAS 05:00
Pensionistas
Incoherencia del sistema de pensiones.
Pixabay

Incoherencias del sistema de pensiones

No todos los ciudadanos somos, también en este tema de las pensiones, iguales. 

De un lado se plantea alargar la vida laboral para cobrar el 100% de la jubilación. Pero de otro se acuerda, con el fin de obtener los votos para aprobar los Presupuestos, que los funcionarios de prisiones de Cataluña se puedan jubilar a los 60 años, al igual que algunos profesores de la enseñanza pública y otros colectivos. Todos ellos pasarán a engrosar el listado de profesiones y trabajos penosos y peligrosos con jubilaciones anticipadas, en donde ya se encuentran toreros, artistas, bomberos, ferroviarios, policía vasca, pilotos de aviación, policía local, etc. No sé yo qué diferencia de peligrosidad y penalidad hay entre la labor de un maestro de la educación pública y uno de la privada. Tampoco entiendo qué mayor penosidad laboral puede tener un cantante comparada con la de un autónomo repartidor de butano. Quizás se debería aprovechar la oportunidad para redefinir las condiciones y profesiones que permiten por estas causas la jubilación anticipada: nadie puede objetar que la profesión de minero es de penosidad. Pero, ¿la de basurero no? Mientras tanto, grandes empresas del país siguen anunciando reestructuraciones y acuerdos laborales con jubilaciones anticipadas a trabajadores de poco más de 50 años. Es decir, continúan con la práctica de años y años atrás en donde empleados de esas corporaciones se han ido a casa con el 100% de la pensión a los 50 y pocos años. Y sin peligrosidad ni penosidad. Falta transparencia por parte de quienes gobiernan. Si no hay dinero para las futuras pensiones, si los nacidos en los años 60 y 70 somos muchos y no habrá para todos, díganlo, pero no graven el ahorro que podamos destinar para nuestra jubilación, y que ya hemos tributado por él cuando lo hemos generado.

Tomás Guinart Camps. CAMPO (HUESCA)

Paseo cortado

Por mi discapacidad física me desplazo en un ‘scooter’ eléctrico y procuro ir por aceras anchas y con pocos cruces, porque no todo está accesible. Pues bien, me gustaba ir por el centro del paseo de Sagasta por lo cómodo que es, al ser prácticamente plano. No sé qué obra faraónica están haciendo frente al edificio de la Confederación Hidrográfica del Ebro, en el centro de dicho paseo. Solo sé que lleva cerrado el paso desde el verano pasado y no tiene aspecto de que vaya a terminar en poco tiempo. ¿Qué van a poner allí y por qué cuesta tanto hacerlo? ¿No sería posible al menos dejar pasar a las personas por el lado contrario al mamotreto? ¡De verdad que algunos lo agradeceríamos mucho!

M. Elena Meseguer Ruiz. ZARAGOZA

Compras compulsivas

En nuestra sociedad consumista del siglo XXI, comprar algo más de lo que precisamos en ciertas épocas del año –como fiestas de Navidad y rebajas de enero– y cuando la publicidad alcanza su cota más alta viene a ser un hecho normal, salvo que se realicen las compras de manera compulsiva. Diversos estudios de expertos en psicología advierten hasta la saciedad que este último modo de comprar, tan emocional, constituye un trastorno cada vez más común dentro de los seres humanos; y que, al tratarse de bienes o productos que nos han ‘entrado’ simplemente por la vista, en muchas ocasiones ni tan siquiera los usamos una sola vez. Claro que los vendedores están al tanto perfectamente de la tentación que suponen en individuos con altas dosis de ansiedad y depresión, así como con baja autoestima, pero en el mundo tan competitivo actual prefieren mirar a otro lado y buscar el beneficio de sus negocios. Y es que, teniendo cada uno –salvo ciertas excepciones– nuestros presupuestos ajustados, siempre es recomendable autodisciplinarnos ante estas a todas luces peligrosas compras compulsivas y no gastar nunca por encima de nuestras posibilidades.

Mar Sánchez Ramos. ZARAGOZA

La demagogia con Djokovic

El asunto de Djokovic y su expulsión de Australia está dejando retratada la hipocresía y las contradicciones más burdas de la izquierda política y mediática española. Hemos asistido prácticamente minuto a minuto en televisión al proceso de retirada del visado y de denegación de entrada en Australia del tenista por no cumplir con la condición de estar vacunado que las duras leyes sanitarias de ese país exigen para su entrada al mismo de ciudadanos extranjeros. Las terminales mediáticas afines al Gobierno español se han puesto muy estupendas con la necesidad de preservar la salud de los australianos, con la igualdad de todos ante las leyes, etcétera. Djokovic podría estar pensando venir en mayo a jugar el Open de Madrid, ante lo cual estos mismos medios han puesto el grito en el cielo. En España se puede entrar con certificado de vacunación o con PCR en las últimas 72 horas o test de antígenos. Y eso ahora, que durante un año no se ha hecho ningún control en los aeropuertos por parte de las autoridades españolas, siendo tachados de xenófobos por estos mismos medios los que solicitaban que se hiciera ese cribado de entrada. Tampoco los vi muy preocupados por la salubridad de los españoles cuando cientos de embarcaciones repletas de inmigrantes subsaharianos llegaban a las costas canarias, deduciendo que los certificados de vacunación, PCR o test de antígenos brillarían por su ausencia, y que tras atenderlos, a las 72 horas eran puestos en libertad por las calles de los pueblos canarios sin control sanitario alguno. Me gustaría que alguien me explicase sin demagogia por qué Djokovic con PCR negativa es un peligro para la salud de los españoles y todas las personas que entran por los aeropuertos y llegan en embarcaciones sin control sanitario alguno, no.

José María Bello Mercadal. Zaragoza

Palabrejas

Comentada por la prensa nacional la reciente actuación de un ‘eximio’ (muy ilustre, excelso, según la RAE) representante local zaragozano, me ha llevado al diccionario para averiguar si existe y su significado la palabreja con que calificó al alcalde de Madrid. Por supuesto que no la hallé, la más parecida es ‘carapopela’ (lagarto muy venenoso del Brasil); pero no creo que el concejal quisiera usar esta palabra, entre otras razones porque seguramente ignora su existencia. Sin embargo, sí figura ‘gilipollas’ (necio, estúpido), que quizá no se atrevió a emplear por ser bien conocida. Por cierto, cuidado con confundir ‘eximio’ con ‘ex simio’, pues esta expresión, considerada en términos de evolución de las especies, puede aplicarse a todos los seres humanos (a diferencia de la primera), ahora bien, con diferente grado de ‘ex’ según personas. Es lo que hay.

Luciano Ibáñez Dobón. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

cartas@heraldo.es

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión