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Cartas al director de HERALDO: ¡Arriba los corazones, esto es España!

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  • Cartas al director
Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 29/12/2021 A LAS 05:00
Designated German Chancellor Olaf Scholz takes oath of office
Olaf Scholz.
FILIP SINGER

¡Arriba los corazones, esto es España!

En HERALDO, el 9 de diciembre, en la página 26, se recogían unas manifestaciones de un político español de alto nivel (Pedro Sánchez). 

Decía: "El recién elegido canciller de Alemania, Olaf Scholz, va a aplicar en su país las mismas políticas que se desarrollan en España desde hace tres años y medio"; "el Ejecutivo español está a la vanguardia de lo que está por venir en Europa"; "el Gobierno español es el espejo en que se miran otros países europeos para la recuperación económica y las medidas contra la pandemia"; "felicito al canciller alemán por firmar un pacto que recoge el salario mínimo vital, la equiparación salarial de mujeres y hombres, la formación profesional, las becas, la revalorización de las pensiones, todo lo que lleva haciendo en España desde hace casi tres años y medio el Gobierno de España, lo que nos permite sentirnos orgullosos del país y de ser españoles". Se agradece esta bocanada de aire fresco que muchos estábamos esperando con verdadera ansiedad y que nos permitirá olvidarnos, por lo menos un poco, de las inquietudes de los pensionistas actuales y futuros; de las dificultades que tienen los jóvenes, universitarios y no, para encontrar un trabajo que no sea por días o semanas; de los retrasos que están sufriendo los palmeros en recibir las ayudas tantas veces pregonadas; de los problemas para obtener las citas en la Seguridad Social; de las dificultades de los pequeños autónomos; de las fiestas que se organizan para celebrar la libertad de reclusos con amplio historial... Ahora solo falta que el gobierno alemán sepa valorar en lo que vale nuestra colaboración para su futuro como país. Creo que ningún momento como este para gritar: ¡Arriba los corazones!

José Luis García Pardo. Zaragoza

En el entorno del rastro

Tenemos en Zaragoza, en el entorno del llamado rastro, cientos de aparcamientos que están en una situación lamentable. Le aconsejo al concejal del Ayuntamiento que lleva la limpieza pública que se dé una vuelta por este recinto. Podrá comprobar que hay de todo menos aparcamientos. Por enumerarle alguno, como con escombros de obras de los incívicos, basuras y un bosque de matorrales cuya limpieza y cuidados brillan por su ausencia. También hay que destacar que el almacén de maderas que hay en el centro del parquin es un foco de porquería: excrementos humanos de gente que está viviendo en coches y caravanas abandonados, ratas, etc. En los tiempos que estamos viviendo todo esto es contraproducente en un entorno tan visitado. También me gustaría darle un toque de atención al concejal de Tráfico, si es que es de su competencia la comprobación de las ITV de los vehículos que allí acuden, porque en este entorno, sobre todos los domingos, se concentra una gran cantidad de vehículos que muchos de ellos tenían que estar en el desguace. Espero que esta crítica sirva para mejorar la vida de los ciudadanos, porque esos vehículos son un peligro público. Quienes somos responsables y cumplimos las normas exigimos a quien tiene que regular toda alteración que haga cumplir la normativa, de lo contrario nos sentimos discriminados y paganos de los desastres que originan, y la contaminación es un punto a tener en cuenta. Les doy las gracias de antemano porque esto se solucione.

José Sierra Calvo. Zaragoza

Obstruyendo la acera

El museo Pablo Serrano de Zaragoza dispone de una zona de carga y descarga en la calle Doctor Fleming, pero curiosamente siempre se encuentra llena de turismos particulares a los que les colocan un cartelito de ‘autorizados’, y así los trabajadores, guardias de seguridad y un largo etc., disponen de aparcamiento reservado. Pero cuando viene un vehículo a descarga al museo, lo colocan encima de la acera y, por no sacar la furgoneta que tienen dentro, no permiten el paso de peatones, obligándoles a salir a la calzada, con el riesgo que ello conlleva. No olvidemos que unos metros más abajo hay una guardería y por esa acera circulan varios coches de niños. Quisiera pedirle tanto al Ayuntamiento como a la Policía Local que se haga algo para evitar estas situaciones, antes de que suceda alguna desgracia.

Jesús Antonio Magaña Pariente. Zaragoza

El Camino Aragonés

Con estos fríos y estas nieblas, una no sabe dónde ir a dar una vuelta. He entrado en el Centro de Historias y había una exposición sobre el Camino de Santiago, muy interesante. Al principio, una vitrina con la credencial y la concha que acompaña a los peregrinos. Luego un vídeo sobre el paso del Somport y los primeros kilómetros hasta Canfranc, donde se abrió un nuevo albergue. Hacía falta, porque son necesarias infraestructuras donde puedan alojarse los caminantes. Luego, una serie de paneles que hay que leer siguiendo las flechas amarillas. También explican el origen de estas para señalizar el Camino cuando cobró auge en los años ochenta. Al final, un juego de la oca con los distintos hitos del Camino y una exposición de fotografías del Camino Aragonés. Se habla del hospital de Santa Cristina como uno de los más importantes de la cristiandad, pero da la sensación de que el Camino Francés empieza en Roncesvalles y el Aragonés es solo un ramal, cosa que también ocurre cuando solicitas el diploma de los kilómetros recorridos, que finaliza con la frase: «Por la ruta del Camino Aragonés y Francés». Sin embargo, en la Edad Media, era el ‘Summus Portus’ la entrada principal. En Francia, la vía Tolosana que pasa por Bedous y Sarrance en el valle del Aspe conduce a Somport. No sé si por tener casi 100 kilómetros menos o porque los navarros han puesto más empeño en cuidar su ruta, el tramo aragonés parece perder importancia, habrá que promocionarlo.

Juana Mary Lecumberri. Zaragoza

Implantar el catalán

Imagino que es porque soy un poco corto, aunque no lo suficiente como para dedicarme a la política, pero no entiendo la obsesión de algunos catalanes, no todos, con el idioma catalán. Con su pan se lo coman. Lo tienen que implantar por obligación. Libertad de expresión dirán que se llama, pero resulta que en lo poco que los escucho, llámese Rufián y cía., siempre los oigo hablar en español. No es que sea un seguidor de ellos, pero la verdad es que pocas veces los he oído hablar en catalán, imagino que sabrán. O sea que los demás sí y ellos no, cuando lo lógico sería que predicaran con el ejemplo y hablaran siempre y en todo lugar en catalán. Y si no se puede se renuncia al escaño si hace falta, como hizo Serrat con Eurovisión. Claro que eran otros tiempos y otras gentes. O igual es que quieren que los entendamos y por eso hablan en español.

Mariano Martínez Beltrán. Zaragoza

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

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