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Cartas al director de HERALDO: Preparados para el fin del mundo

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  • Cartas al director
OPINIÓNACTUALIZADA 20/11/2021 A LAS 05:00
Parece romántico pero no les recuerdo que estoy confinado a solas.
'Preparados para el fin del mundo'
Heraldo

Preparados para el fin del mundo

Pienso que ‘los preparacionistas’ están deseando que suceda una catástrofe para llevar a cabo sus planes; si no, ¿para qué sirve tanta preocupación y tanta preparación? 

Acumulan víveres, herramientas y otros artículos y se entrenan en habilidades de supervivencia en previsión de una emergencia o catástrofe. En algunos países, los utensilios de supervivencia incluyen armas, porque no se sabe a qué enemigo habría que enfrentarse, tal vez a los extraterrestres. Los hay que esperan una ‘invasión zombi’, que ya son ganas de esperar. Se organizan en familias o en comunidades de unos 30 miembros en una finca en el campo, donde tienen todo preparado para sobrevivir a cualquier desastre. Imaginemos que destruyen el mundo y sobreviven unos cientos de personas o unos pocos miles. ¿Qué será de ellos? ¿Se comerán unos a otros cuando ya no haya víveres? El preparacionista es un alarmista en grado alto. Tengo unos vecinos que llevan esperando el fin del mundo desde hace muchos años. Solo han confesado hacer acopio de velas por si se produce el apagón europeo. Para los preparacionistas, la población que no cree haya que ‘prepararse’ es negacionista. El preparacionista no tiene complejos, al contrario, se siente orgulloso por estar protegiendo a su familia. Leo que la asociación Preparacionistas Urbanas cuenta con 4.600 miembros y cada día son más. Más que una catástrofe general, lo que puede suceder es una emergencia que dure unas horas, situación más manejable que si el suceso es de dimensiones mundiales. Para eso hay mochilas con todo lo necesario para 72 horas. Dicen que ha aumentado esta clase de ventas, el ‘comercio del miedo’. Algunos espabilados hacen negocio con este miedo y organizan cursos de supervivencia en los que enseñan a hacer fuego. ¿Para qué están los mecheros y las cerillas?

Antonio Nadal Pería. Zaragoza

El retrato del exalcalde

Yo creía que eso de los retratos era cosa de las derechas, pero no, también a la izquierda le gusta ser inmortalizada y colgada de una pared. Por fin a nuestro exalcalde Pedro Santisteve se le ha hecho un retrato que cuesta solo 11.000 euros y que lo ha pintado un artista que conoció en un bar. Imagino que la elección se haría tras publicitar la intención y ponerla a concurso. ¿O es que nuestro ex lo escogió por su cuenta para pagar el encargo con el dinero de todos? Y sin querer hacer demagogia, ¿cuánto cuesta una foto tamaño retrato? Antes de la era de la fotografía se hacían retratos porque no era posible otra cosa, pero hoy... ¿Y por qué ese señor que sigue viviendo de la política merece un retrato? ¿Porque es costumbre? Pues las costumbres se pueden y deben variar, que también era costumbre cerrar los cines en Semana Santa. ¿‘Peccata minuta’? No, no lo es. Lo grave es observar y constatar de nuevo que los políticos, en general, terminan creyéndose algo más que servidores públicos ocasionales y duele más cuando ves caer en ese juego al que predicaba austeridad y sencillez. Nuestro ex dice que ha sentido algo de pudor… Puede, pero no el suficiente, porque debería haber rechazado tal honor. Claro que ‘vanitas vanitatis et omnia vanitas’.

Mariano Blasco Valle. Zaragoza

¿Y el padre?

Acaba de firmarse la orden de acceso a la sanidad pública para la reproducción asistida de mujeres solteras, lesbianas y personas trans. Esto es poner el derecho del adulto a tener el hijo que desea por encima del derecho del niño a poder tener una madre y un padre. Es como decir que la ausencia de la figura paterna carece de importancia. En nuestras historias personales ¿no damos un valor cualitativo a haber podido tener un padre y una madre? ¿Sobraba el padre? ¿Daría igual que nuestros hijos no tuvieran padre? ¿Cómo se concilia la defensa de la idea de que la madre y el padre deben participar, los dos, en la crianza de los hijos (por motivos afectivos, educativos, de igualdad, etc.), con permitir artificialmente que haya niños que no van a poder tener un padre? No está en mi ánimo negar derechos a nadie pero sí establezco una jerarquía entre ellos, y para mí es más importante el derecho del niño (que es la parte más débil) a poder tener un padre. A diferencia de la ministra Darias, no creo que esto contribuya "a tener una sociedad más decente que reconozca a todas las personas que la integran". Al contrario, me parece que esto no reconoce adecuadamente a todos los niños y por lo tanto es una gran injusticia.

Domingo Fernando Casaos Mairal. Zaragoza

En tiempos difíciles

Como hemos comprobado en este prolongado tiempo de pandemia, la decisión de salir adelante ante cualquier dificultad depende en gran medida de la actitud con la que nos enfrentemos a ella. La adaptabilidad ante una situación problemática consiste en la capacidad innata del individuo para hacerle frente con flexibilidad. Una idea que debería enseñarse a los adolescentes en sus tiempos escolares para facilitarles así su futura inclusión en el mundo laboral tan competitivo de hoy día. Recordemos aquella popular expresión de ‘sacar las castañas del fuego’, cuyo significado es el de ejecutar algo en beneficio de alguien o propio aunque implique riesgos.

Ángel Sánchez López. Zaragoza

Incongruencia o error

Ya sabemos lo que está pasando actualmente en Europa, donde están aumentando los casos de covid-19. En España especialmente parece que la cosa va mejor aunque aumenten poco a poco según comunica Sanidad. ¿Por qué digo esto? No me extraña que no se termine de arreglar lo del maldito bicho. La culpa la tenemos nosotros mismos, no nos concienciamos de que todavía está ahí. El otro día, estando en una sesión de cine comprobé que nos da igual que nos avisen que tenemos que ponernos la mascarilla en sitios cerrados, vi con estupor que vendían en el mismo cine palomitas y bebidas. ¡Pero bueno, qué irresponsabilidad es esta con lo que está pasando, que se permita comer en el cine, ya que te tienes que bajar la mascarilla! Yo al ver esto me puse dos y porque no llevaba más. No lo entiendo, que alguien lo explique. Encima, antes de empezar la peli anuncian por pantalla que cuando dejen de comer que se pongan la mascarilla. Pero si se sabe que la gente está comiendo toda la película, en ningún momento tienen la mascarilla puesta, y encima alguna persona hablando, comiendo, y ni enterándose de la película. No es normal, reflexionemos sobre lo que está ocurriendo y seamos conscientes de que si se va al cine y es un sitio cerrado, por mucho que lo hayan habilitado para que no pase nada, puede pasar.

Juan Manuel Moreno Hernández. Zaragoza

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

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