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Cartas al director de HERALDO: Los árboles, máquinas mágicas

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  • Cartas al director
OPINIÓNACTUALIZADA 27/10/2021 A LAS 05:00
Plantación de árboles en Zaragoza
Plantación de árboles en Zaragoza
Daniel Marcos/Ayuntamiento de Zaragoza

Los árboles, máquinas mágicas

Empieza a hacerse realidad un sueño colectivo, el proyecto medioambiental más importante de la historia de la ciudad". 

Palabras del alcalde Jorge Azcón en una visita a los terrenos del futuro bosque urbano de Zaragoza. "Los árboles pueden desempeñar un papel muy importante a la hora de paliar el cambio climático" (Karen Holl, científica medioambiental de la Universidad de California). Los árboles pueden mantener nuestro aire limpio, proporcionan oxígeno, combaten la contaminación y refrescan el ambiente. "Hay una máquina mágica que absorbe el dióxido de carbono y cuesta muy poco. Se llama árbol", palabras de Greta Thunberg, activista ambiental sueca, apoyando la plantación masiva de árboles. ¿Se puede salvar el planeta plantando árboles? El Ayuntamiento de Zaragoza promueve un ambicioso proyecto medioambiental para plantar 700.000 árboles (uno por cada zaragozano), a semejanza de la campaña de la Iglesia de Bangladés apoyada por el Vaticano de ‘Un católico un árbol’. Encomiable la iniciativa de nuestro alcalde y su Consistorio con el inicio de esta campaña. Pero no debemos olvidar que "las palabras que no van seguidas de hechos no valen nada" (Esopo, fabulista griego). Hay que revitalizar unas 1.200 hectáreas, empezando por la franja ahora yerma junto al Canal Imperial, Las Fuentes, las despobladas riberas del Huerva, etc. Tom Crowther, en la revista ‘Science’, propuso que la plantación en masa "es una de las estrategias más efectivas contra la crisis climática". El árbol es el éxito más grande de la naturaleza. Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo. "Los árboles son parte de la solución contra el cambio climático, el mayor problema que hemos encontrado nunca" (palabras de Al Gore).

Francisco Javier Fernández-Giro Domec. Zaragoza

Una plaza sin cubrir

Ocho de septiembre, comienza el año lectivo en educación secundaria. Este curso trabajaré en el IES Miguel Catalán de Zaragoza a media jornada, repitiendo, encantada y comprobando que una compañera del departamento de Música no se incorpora ya que está de baja maternal. Esta plaza venía perfilada con el C1 de inglés y empieza a haber serios problemas para encontrar sustituto o sustituta. Tras varias semanas sin cubrirse, comprobamos desde el departamento de Música que dos de los grupos que esta persona tenía asignados son de enseñanza ‘no bilingüe’ y que, casualmente, los horarios coinciden para que yo pueda asumir su docencia hasta que la profesora titular se incorpore. El equipo directivo de mi centro se pone en contacto con el Servicio Provincial de Educación para dar a conocer esta posibilidad y dar la oportunidad de recibir sus clases de Música a estos dos grupos de alumnos no bilingües. La respuesta es un ‘no’ y, como consecuencia, los alumnos siguen sin clase. El 20 de octubre, casi mes y medio después, estaba previsto que se incorporara nuestra nueva compañera ‘sustituta’, cubriendo la plaza sin perfil C1, por lo que dará todas las clases en castellano. Conocedores tenéis que ser los padres de estas situaciones. Vuestros hijos muchas veces no reciben clase no por que no haya medios, sino por la incompetencia y cerrazón de la Administración. Vosotros tenéis la fuerza, ya que a nosotros, en su afán de hacer todo en la medida de lo correcto, no nos hacen ni caso.

Mabel Royo Gracia. Zaragoza

La Palma y los plátanos

Ha tenido que ocurrir una catástrofe natural, la erupción del volcán de Cumbre Vieja, para que nuestros famosos reivindiquen un producto tan natural y tan digestivo como el plátano. Asociamos La Palma y sus islas vecinas a una población paciente, a un clima maravilloso y a unos cultivos de plátanos y aguacates sin igual, entre otras muchas bondades. Tristemente estos productos son arrasados estos días por un volcán que no cesa en su actividad. Y volvemos a las poses publicitarias –flor de un día– que nos hacen de repente solidarizarnos con esta tierra. Pero mucho antes de esta pesadilla, no olvidemos, el plátano tenía que lidiar –en competencia– con la banana en los mercados, y no salía bien parado. Independientemente de los gustos, el precio y el bolsillo marcan la opción a elegir en la mayoría de las ocasiones. Y como al plátano les está ocurriendo a un sinfín de frutas nacionales que se encuentran desbancadas por otras procedentes de los cinco continentes. Esperemos que se adopten medidas rápidas y se apoye desde las instancias gubernamentales más a nuestros alimentos autóctonos, y así no habrá ninguna duda a la hora de elegir un producto u otro.

Teresa Sanagustín Medina. Zaragoza

Un café y la prensa

Tengo la costumbre cada día de tomar un café antes de entrar al trabajo y dar una lectura rápida al periódico, en especial HERALDO. Y durante mi jornada laboral hago otra pausa para tomar otro café y vuelvo a leer las noticias, con lo cual visito dos bares cada día durante la mañana. He comprobado con decepción que cada vez son más los establecimientos de hostelería que, con la excusa de la covid, no tienen prensa diaria a disposición de los clientes, aunque ha quedado demostrado que el papel no actúa como vehículo transmisor del virus. En cualquier caso, yo personalmente, en uso de mi libertad, solo frecuento bares que tienen prensa, prefiero pagar si es el caso 10 céntimos más por la consumición, pero tener la posibilidad de informarme en papel.

Ángel Clos Gómez. Zaragoza

Las palabras de Otegi

Las palabras de Otegi parecen querer poner punto final al debate terrorista lamentando solo la violencia. La factura de ETA, sin embargo, es mucho mayor. La banda tiene mucho más de lo que arrepentirse. El lamento de Otegi, sin condena al grupo terrorista, no le da veracidad a su discurso. De la forma que Otegi pretende no se pueden finiquitar todas las responsabilidades del terror. Su legado acuñó a parte del grupo ciudadano de un odio que aún perdura. Hacia España y hacia su propia gente. El País Vasco sigue siendo una sociedad dividida, en silencio, legado de un aleccionamiento etarra anterior. Si el terror ha desaparecido, el ostracismo sigue activo y la severidad de una ideología mantenida con violencia sigue dejándose ver. Escraches, linchamientos, falta de autocontrol. La democracia no puede crecer mientras no se esté dispuesto a aceptar otras opiniones y a convivir cooperante. Si Otegi quiere convencer tendrá que pedir un sincero perdón a las víctimas en primer lugar por todos los horrores cometidos y luego, a su propia gente, por llevarlos a odios y alienación para ganar poder.

Cristina Sande Cecchi. Zaragoza

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

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