Despliega el menú
Opinión
Suscríbete

Opinión

Cartas al director de HERALDO: Tres tutores en veinticinco días

Por
  • Cartas al director
OPINIÓNACTUALIZADA 14/10/2021 A LAS 05:00
Imagen del colegio Gil Tarín de La Muela.
Imagen del colegio Gil Tarín de La Muela.
Aragón Hoy

Tres tutores en veinticinco días

En el CEIP Gil Tarín de La Muela (Zaragoza), se está dando una situación atípica y que nos sorprende a mí y al resto de los padres del curso 6ªA. 

En el tiempo que nuestros hijos llevan de curso, veinticinco días si no me equivoco, van a conocer a su tercer tutor. El primero comenzó el curso y a los pocos días fue papá, enhorabuena para él. Lógicamente precisa alguien que le sustituya y llegó una profesora encantadora, Marta, que en un plis se ganó a los alumnos y cuyo trato con los padres era exquisito, con comunicación fluida. Vamos, el ideal que todos deseamos para la educación de nuestros hijos. Nuestra hija, así como sus compañeros y compañeras estaban encantados y muy ilusionados. Pero hace unos días llegó a casa con un tremendo disgusto por la decisión de Educación de quitar a Marta y traer a un tercer tutor. Esto parece de chiste. Desearía ver a la directora provincial, al consejero o a cualquiera de los responsables sufrir el disgusto desconsolado de una hija o un hijo a la salida del colegio porque se va su profesora. Bueno, seguramente los lleven a privados para no tener muchos disgustos. ¿Esto es la educación, que cada vez que hablan de ella se les llena la boca y se echan flores diciendo que solo buscan lo mejor para nuestros hijos? Es lamentable que en veinticinco días unas criaturas de 11 años pasen por conocer a tres tutores. Esto garantiza los fracasos escolares que tanto quieren solucionar y por la puerta de atrás los provocan. Soy consciente de que esto no va a servir de mucho, pero si unimos criticas y levantamos la voz, tal vez quienes dicen representarnos pensarían más a pie de calle. De unos padres indignados, salud para todos.

José Luis Hernández Gimeno. LA MUELA (ZARAGOZA)

El ejemplo de Pau Gasol

Pau Gasol es para mí uno de los deportistas españoles míticos de toda la historia. Por tres razones fundamentales: Su carisma, una de las personalidades más fuertes y firmes en la consecución de unas metas ampliamente superadas. Su ejemplo de trabajo duro, sacrificio y responsabilidad se ha proyectado en la gente joven como una escuela de pensamiento muy potente. Y su humanidad, su sensibilidad y su normalidad extraordinarias, de una persona hecha a sí misma y con las ideas muy claras. Por eso su despedida como deportista de élite después de más de 22 años de carrera, rodeado de los suyos y de los otros que le respetan y quieren, es un valor para nuestra sociedad importantísimo. Son incontables los éxitos con su club de toda la vida, la selección y en la NBA, pero por encima de todo yo me quedo con lo buena persona que es y con su cercanía, que no todo el mundo consigue después de haber sido una estrella mundial. Me quedo con ese padre de familia estupendo que ha sabido entender como nadie que ser un dios es algo efímero y que lo trascendente es volver a ser humano, o aún mejor, no haberlo dejado de ser nunca. Mil gracias, Pau.

Luis Solanas Cebolla. Zaragoza

Cuidar a los gorriones

Tras la ‘desinfección’ de los parques para la erradicación de la garrapata, hemos notado la disminución de una parte importante de nuestra fauna urbana, los gorriones. Quizás algunos no hayan dado nunca suficiente importancia a esta pequeña ave. El gorrión, igual que otras aves estacionales, como la golondrina, el avión o el vencejo, previenen de infecciones que trasmiten muchos insectos, al alimentarse de ellos. Su sistema digestivo llega a destruir el ARN de algunos virus y eliminar plagas. Cabe recordar las hambrunas y enfermedades que asolaron China en la década de los sesenta tras su caza y desaparición. Y como seguimos con una pandemia, deberíamos fijarnos en aquellos animales que podrían ayudar a solucionar problemas futuros.

Jorge Gastón. Zaragoza

Siguen llamando a la puerta

Llegó a mi puerta un mendigo que sonriente su mano extendió, unas monedas le di y en su rostro apareció una sonrisa, mezcla de gratitud, impotencia y dolor. Me deseó toda la felicidad del mundo y le pregunté si era feliz. Alzando tímidamente la vista, me contestó contándome una historia. Era la de un maestro que transmitía a sus alumnos valores de libertad y respeto, que mostraba a poetas, cuya lectura ayudaba a comprender, para ver las cosas de manera diferente. Una forma de educar que por aquel tiempo, tiempo del ‘generalísimo’, no estaba bien vista, y fue tal el ensañamiento que decidieron apartarlo de la enseñanza, viéndose arrastrado a una vida de penurias, de futuro incierto, en el que intentaba sobrevivir con los restos de comida y alguna que otra propina que solo alcanzaba para dar las gracias. Todo en lo que creía fue cercenado, pero nunca nadie logró apartarlo de sus convicciones, de su manera de entender la vida. Si tener la luna como compañera de viaje, cuando el rocío te cala hasta los huesos y se es libre para tener sueños, aunque estos sean pequeños, es ser feliz, entonces sí, soy feliz, contestó mientras se alejaba. El mendigo que llamó a mi puerta es un mendigo de hoy, en su mirada se atisba incomprensión y su relato de antaño deja entrever a una persona culta; quizás a otro maestro que bajo las estrellas se pasea sin querer incomodar y sin importarle que le llamen mendigo. Algo estaremos haciendo mal para que sigan llamando a nuestras puertas gentes válidas, engullidas por un modelo de sociedad que no permite quedarse atrás.

Fernando Marcén Letosa. Leciñena (ZARAGOZA)

Zaragoza y los fondos europeos

El partido del señor Azcón y su presidente han hecho lo imposible para que Europa no enviara fondos de recuperación a España, pero el alcalde de Zaragoza ya va haciendo planes sobre qué hacer con ese dinero, sin recriminar la actitud del líder de su partido en Europa pidiendo el control de esos fondos: resulta patético. Dice que pedirá dos tranvías y financiar los autobuses eléctricos con dichos fondos, pero eso son inversiones que tienen que hacer las empresas concesionarias, que por cierto tienen conflictos laborales con sus trabajadores. ¿Por qué no emplea ese dinero en apoyar a las pymes, en hacer un nuevo acceso a Plaza, en dar utilidad al túnel de Averly, en barrios en los que faltan piscinas municipales, como la Almozara, o para terminar de adecentar los solares alrededor del párking de los diputados para que puedan aparcar el resto de los ciudadanos. O en hacer una parada del bus 42 justo enfrente del Centro de Salud de la Almozara, para dar facilidades a los mayores.

José Miguel Viu Ferrer. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

cartas@heraldo.es

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión