Despliega el menú
Opinión
Suscríbete

Opinión

Cartas al director de HERALDO: 'Por la salud de todos'

Por
  • Heraldo de Aragón
OPINIÓNACTUALIZADA 28/04/2021 A LAS 05:00
Opinión
'Por las salud de todos'
Pixabay

Por la salud de todos

Hoy se celebra el Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido. El ruido es todo sonido pernicioso originado por la actividad humana, y que en las ciudades se produce fundamentalmente por el tráfico de vehículos o por la actividad de bares y discotecas. Es un problema importante, ya que en España cerca de 9 millones de personas soportan intensidades medias de ruido superiores a 65 decibelios. Además de efectos como la pérdida de audición, son peores los que pasan más desapercibidos, como el estrés psicológico, alteraciones del sueño, aumento de la tensión arterial, cambios en la frecuencia cardiaca, alteraciones de la glucosa… Un 3% de los casos de actividades isquémicas del corazón en grandes ciudades son atribuibles al tráfico. Los ayuntamientos pueden tomar medidas para reducir el ruido, como: reducción de la velocidad, eliminación de semáforos para evitar el ruido al arrancar, carriles bici, control del ruido generado en la hostelería, creación de zonas verdes. Es por la salud de todos.

Manuel Vargas Ramírez. ZARAGOZA

Esperando la vacuna

Quisiera dar a conocer la situación que tienen nuestros hijos discapacitados que todavía no han recibido la vacuna. Son personas que necesitan mucho más el contacto físico y la relación interpersonal. Aunque están concienciados de la gravedad del contagio, es imposible que controlen en todo momento las medidas de protección. Mi hijo ha visto cómo su vida social ha desaparecido y le está afectando física y psíquicamente. Pido que los incluyan en el programa de vacunación cuanto antes.

María José Aibar Pellicer. ZARAGOZA

El figurante

Hay un personaje que va otorgando credenciales democráticas y de buena ciudadanía según su caprichosa forma de entender la vida. Quienes no cumplen sus expectativas son fascistas, ultras, xenófobos, homófobos y machistas. Ocurre con el personaje que su discurso es irreprochable. ¿Quién puede estar en contra de una educación de calidad, una sanidad universal, una vivienda digna, un salario justo o la acogida del que huye del hambre? Nadie. Sus actos… ¡ay, sus actos!, ahí ya la cosa se complica. Ahora ya no conoce al kioskero del barrio ni al panadero, su ‘solución habitacional’ ha mejorado ostensiblemente, no le falta ayuda en su villa ni protección antiescrache. Y es que, ‘el jarabe’, aun el democrático, no le gusta. A mí me parecía tan asqueroso cuando lo practicaba él, como ahora cuando quien lo sufre es él. Pero hay un detalle significativo. En lo más crudo de la pandemia, nuestro personaje se hizo responsable de las residencias de mayores. Era él quien iba a proporcionar el ‘escudo social’ a los ancianos. ¿Qué haría aquel hombre lleno de palabras solidarias y ánimo decidido? Seguimos esperando, tic, tac, tic, tac… ¿Qué hizo finalmente? Pues destinó 300 millones de euros para las residencias. Si llegó o no y en qué se empleó, eso no lo sé. Desde luego, él no los llevó. Aún estamos esperando verle pisar una residencia, incluso un hospital. Aquello me recordó el gesto escenificado en algunas películas realizadas durante el franquismo, el de la señora de casa bien que mandaba al servicio a dar una limosna al menesteroso...

Juan Ignacio Pérez Calvo. ZARAGOZA

Un domingo en Biscarrués

Como muchos domingos, este empieza en la sacristía de la iglesia de Biscarrués viendo cómo conseguir fondos para arreglar el tejado de la iglesia del pequeño pueblo de Erés. Escucho el sermón sobre la vocación, que habla de santos variados que han sido un ejemplo de resistencia, de amor y de servicio. Después, en Murillo de Gállego ya se ha instalado una nabata para mostrar a los turistas esta tradición e invitar a unirse a este trabajo el próximo año para celebrar que el río Gállego y sus gentes han ganado la dura batalla contra el pantano de Biscarrués.

A mediodía, vermú en la terraza de Pablo, el naturalista, para acabar de concretar las jornadas medioambientales de mayo en el sendero botánico. Luego, café y tertulia en el parque de Erés con las valientes mujeres participantes en el primer Encuentro de la Visibilidad Lésbica, que también habían paseado por el sendero.

La tarde continua en el bar, donde llega una compañera política a la que, por llamarle la atención a un chico por miccionar en un árbol, este le ha dicho que "no hay balas suficientes para tanto rojo, yo te conozco", y a continuación la ha amenazado. Para quitarnos el escalofrío hemos brindado con preocupación. Bajo la luna llena preparo la clase de valores éticos de mañana sin tener que pensar mucho el tema después de lo vivido hoy: invitarles a ser como los héroes y heroínas con los que he compartido el día y animarles a que elijan su lucha y su servicio en este mundo rural o urbano, en uno de los numerosos frentes que tenemos pendientes.

Todo esto, en un solo día. Y aun habrá quien diga que los pueblos son aburridos…

Lola Giménez Banzo. BISCARRUÉS (HUESCA)

Los gatos de las colonias están sanos

Ante la noticia sobre un estudio universitario en colonias felinas de Zaragoza, quiero manifestar que el voluntariado estamos molestos por: 1.- La falta de comunicación a los voluntarios que cuidamos de los gatos de la calle de que se estaba realizando el estudio. Ni siquiera sabemos si se cumplieron las excepciones respecto a la prohibición legal de experimentación con animales asilvestrados o vagabundos. 2.- Por la falta de rotundidad en referir lo que el estudio detalla y destaca, que los animales estaban sanos. Algo que quienes los cuidamos sabemos de sobra, porque nosotros, ante la presunta dejación de funciones del Ayuntamiento, los atendemos veterinariamente, alimentamos y limpiamos los recintos y recipientes, y todo ello, de nuestro bolsillo. Queda claro que los gatos estaban sanos y bien cuidados. Agradezco a mis compañeras y compañeros las atenciones, además del dinero que se gastan, para que estos gatos estén bien… Como me ha trasladado uno de los autores del estudio, «todo el mundo puede estar orgulloso de que los cuidados que reciben estos animales son los adecuados». Orgullo siento de ser una de ellos y nuestra queja, repito, va dirigida a los responsables de Protección Animal del Ayuntamiento de Zaragoza, por su falta de sensibilidad con los animales y de empatía con los cuidadores de colonias felinas. Quiero recordarles que los gatos que viven en la calle también son sujetos de derecho y que es obligación de la Administración protegerlos.

Ana de los Arcos Pascual. Zaragoza

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

cartas@heraldo.es

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión