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Cartas al director de HERALDO: 'El niño perdido en un paraje inhóspito'

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  • Heraldo de Aragón
OPINIÓNACTUALIZADA 19/04/2021 A LAS 05:00
La marcha de emigrantes hondureños continua su camino hasta Estados Unidos.
La marcha de emigrantes hondureños continua su camino hasta Estados Unidos.
Efe

El niño perdido en un paraje inhóspito

Un niño solo vaga perdido por un paraje inhóspito. Por suerte, ve pasar a alguien y, llorando, se acerca a pedir ayuda explicando, entre sollozos, que iba acompañado, pararon, él se quedó dormido y, cuando despertó, ¡no había nadie! Lo ‘habían botao’... ¿Cabe mayor angustia para un niño? ¿Cabe mayor crueldad por parte de los adultos? ¡Qué escándalo! Y el vídeo que lo refleja es difundido por los canales de televisión de los países civilizados, ofreciendo a su anestesiado público una versión brutalmente actual y realista de los antiguos cuentos populares donde los niños eran abandonados en el bosque, dejándolos a merced de ogros, brujas y peligrosos animales. 

¡Qué escándalo! ¿Pero qué está pasando?, ¿qué clase de países hay en América central donde parece que el deporte nacional es la marcha a pie de jóvenes, adultos y familias con niños, hacia el norte? Periódicamente nos muestra la televisión expediciones de cientos de personas que se van y que, ante el micrófono de los periodistas, responden que en su país no pueden vivir, huyen de la miseria y de la violencia, porque también les matan. ¡Qué escándalo! Se trata de países pequeños, diferentes entre sí, pero son estados independientes, organizados políticamente, forman parte de organismos internacionales, por lo que resulta preocupante que esa desatención a la población que los habita suceda ante la indiferencia y la inacción de unos y la resignación de otros. 

¡Qué escándalo! ¿No hay ningún foro estatal o americano o iberoamericano donde debatir sobre los problemas de esa población y alumbrar soluciones? ¿Hasta cuándo se va a consentir esa situación escandalosa?

María Luisa Barrachina Royo. ZARAGOZA

Solar para aparcar

Enfrente de la calle Embarcadero, en el barrio de Casablanca, hay un solar que es utilizado para aparcar, dado que en las viviendas no hay aparcamientos. Hay unos 500 vehículos. También aparcan de otras zonas limítrofes, y cogen el tranvía para ir al centro. Este solar es propiedad de tres entes públicos, el Ayuntamiento, la DGA y el Estado. En estos momento se está tramitando en el Ayuntamiento un plan especial que, de seguir adelante, utilizaría ese solar para otros fines, como la construcción de viviendas. Los vecinos están muy inquietos, pues no hay lugar alternativo para aparcar. Si es suelo público deberá seguir teniendo fines públicos. Según se comenta en el vecindario, ningún ente público, partido político o social se interesa por este caso concreto. La incidencia sobre el comercio será devastadora, al no poder aparcar las ventas se verán disminuidas.

Isidoro Martín Hernández. ZARAGOZA

Una experiencia

Hace cinco años, con 67, me vacuné por primera vez de la gripe. A las cuarenta y ocho horas empecé con fiebre muy alta. En urgencias no me detectaron nada y me recomendaron tomar paracetamol. Estuve con fiebre durante diez días y una noche me desplomé y empecé a experimentar ahogo y dificultad para respirar. Me ingresaron y me diagnosticaron trombosis pulmonar. Estuve más de un mes hospitalizado. Ahora tengo que tomar sintrom y un antiepiléptico a consecuencia de un derrame cerebral que también tuve. Estuve algunos años sin volver a vacunarme de la gripe, aunque últimamente me he vuelto a vacunar y sin problemas. Quiero contar mi caso en este momento de controversia respecto a la vacuna de la covid-19. Todavía no me han vacunado, con 72 años, ni me han aclarado cuál es la vacuna adecuada tomando anticoagulantes. Es cierto que la ciencia médica ha hecho muchos progresos, pero también que hay cantidad de aspectos que desconocemos. Ánimo, que entre todos superaremos la pandemia.

José Antonio Escalona Santafé. ZARAGOZA

Una vida libre de humos

Pese a que el debate sobre si prohibir o no el tabaco es antiguo, permanece aún bien vivito y coleando. Ríos de tinta han vertido tanto la OMS como innumerables científicos acerca de su gran peligrosidad, pero el hecho de haber utilizado la educación como única arma, ante una droga tan altamente adictiva, ha resultado insuficiente. No se sostiene el argumento de que los fumadores aportan impuestos, porque los gastos sanitarios a posteriori son más cuantiosos; ni el de que afecta solo a los fumadores activos, ignorando los riesgos que corren los fumadores pasivos; ni menos aún son convincentes quienes aducen que se les privaría de su libertad de elección. Y es que, además de que las tabacaleras aplican tácticas engañosas en su propio beneficio, este problema público de primer orden del tabaco provoca enfermedades que disminuyen nuestra calidad de vida, siendo posible vivir una vida libre de humos.

Mar Ramos Navarro. ZARAGOZA

Un compañero de los salesianos

En un colegio cristiano, el alumno adquiere unos principios relacionados con el temor de Dios. Sin embargo, pocas veces se recibe la alegría porque se percibe que un compañero ha llegado a su cincuenta aniversario como sacerdote. La de sacerdote es quizá una de las actividades más longevas que se dan actualmente, ya que bastantes continúan con su ministerio cumplidos los 80 años, por la carencia de vocaciones y por el espíritu de sacrificio que impera en estas personas, que hasta el final tratan de cumplir con sus feligreses. Sin embargo, en nuestro colegio no se da la gran alegría de que una persona haya logrado cumplir los 80. Llena de orgullo el tesón demostrado por mi compañero, al que aplaudo con énfasis por su personalidad. Cuando en 1942 se instaló este colegio en Zaragoza, en la Ciudad Jardín, supieron captar a la juventud, con su eficacia y bien hacer. Ese es el colegio Salesiano de Zaragoza, de los años cincuenta, y el protagonista, el actual párroco de Montserrat, D. Jesús Oteo.

Antonio Rodríguez Cabello. Zaragoza

Sobran motivos para vacunarse

Hoy por hoy no podemos elegir qué vacuna ponernos, pero sí podemos elegir el motivo… Abrazarnos con quien queremos, quitarnos la mascarilla, salir del ERE, del ERTE y del SEPE, celebrar en condiciones tanto que ha quedado pendiente, volver a quedar más de seis amigos, noches sin toque de queda, ir a la playa aunque seas de interior, saludarnos con dos besos de nuevo, reabrir negocios, normalidad, salud… Quizá todavía falten vacunas, pero sobran motivos.

Conchita Monzó Crespo. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

cartas@heraldo.es

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