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Desastre en los montes Universales

OPINIÓNACTUALIZADA 14/01/2021 A LAS 01:00
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'Desastre en los montes Universales'
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En la parte ‘atlántica’ de nuestro país, de Aragón, ahí donde nace el río Tajo, para cruzar después esta España nuestra, se está produciendo un desastre. La Plataforma Ciudadana SOS Montes Universales denuncia desde hace semanas el arboricidio y algo más.Es un crimen contra la Naturaleza y contra la comunidad. Los pocos habitantes de ese territorio están sufriendo cómo se hacen destrozos sin conciencia, bajo capa de ciencia y silvicultura.

En ese rincón de Teruel, esquina con Cuenca y Guadalajara, se encuentra este Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Alto Tajo y Muela de San Juan incluido en la Red Natura 2000 (código ES2420139). Como dice su descriptor los ‘valores naturales’ por los que pertenece a esa red son: "Espacio de gran interés paisajístico, biogeográfico y geomorfológico dada la variedad de ambientes y geoformas que se combinan en este espacio de alta montaña mediterránea. Destacan las extensiones de pastizales orófilos y los bosques abiertos de conífera".

Hay que proteger el ‘lugar de interés comunitario’ del Alto Tajo y la Muela de San Juan, en los montes Universales, en la provincia de Teruel

Pero pese a estar incluido en los espacios protegidos Natura 2000. Pese a contar con su sitio en los listados del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Pese a estar en ese listado de casi 1.500 lugares importantes aprobado por la Comisión Europea. Pese a que las gentes de la zona están viviendo con dolor las agresiones irreversibles realizadas a su bosque. Pese a todo eso y mucho más, parece que la conjunción de burócratas e intereses de unos pocos están por encima de la sabiduría ancestral de las gentes del lugar. Por cierto, rural y demográficamente frágil.

El conjunto de la ciudadanía aragonesa debemos sumar fuerzas y esfuerzos para detener el crimen ecológico que se está perpetrando en el LIC Alto Tajo-Muela de San Juan. Primero, instando al Gobierno de Aragón a que, pese a estar lejos de Zaragoza, detenga la aberración.

Esto pasa por parar las talas injustificables que se están practicando. Unas actuaciones que agreden su rica biodiversidad y amenazan la misma pervivencia de un pinar maduro. Hasta ahora considerado como uno de los más saludables de la península Ibérica.

Segundo, convocando a los políticos aragoneses a que apliquen a ese ecosistema forestal una figura de protección superior a la actual para evitar agresiones irreversibles, respetando usos ganaderos extensivos y un aprovechamiento forestal moderado. Pues también está calificado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), algo excepcional, que no sirve para detener este atentado ecológico. Ha de contar con la misma protección que el Parque Natural del Alto Tajo, en Castilla, con el que linda, pero en el que no está incluido por ser tierras aragonesas.

Tercero, revisando las acciones forestales que se practican. Estas agresiones no benefician la salud de este ecosistema, ni siquiera desde una perspectiva economicista. ¡Se vende a ocho euros la tonelada! Es una acción irreparable para la biodiversidad. Talar árboles jóvenes despoja a los maduros de la necesaria densidad vegetal protectora frente a vendavales primaverales. Para más inri, las máquinas han deteriorado el suelo y la capa vegetal. A su paso, abren calles arrasando cualquier tipo de vegetación. Dadas las características edafológicas, esa maquinaria no debe autorizarse. Abren surcos que acabarán siendo torrenteras, despojando su capa de humus acumulada durante decenios, destruyendo las hifas de los hongos micorrícicos como los boletos o lactarios, entre otros, que tantos recursos generan en la población. A estas consecuencias fatales para el futuro de estas montañas, se une la ruptura del paisaje, la modificación de la biodiversidad, favoreciendo la pérdida de especies autóctonas y la invasión de foráneas. En consecuencia, los perjuicios son muy negativos, también para el ser humano.

La explotación que se lleva a cabo daña la biodiversidad y la riqueza paisajística de este enclave natural

Es incomprensible que, en medio de la batalla contra el cambio climático y de la transición ecológica promovida desde Europa, la administración forestal de Aragón y las entidades locales titulares de los montes no sean capaces de mostrar su compromiso con la preservación de la Naturaleza que, en definitiva, es la razón última de su existencia. Pues eso. ‘Ya ye prou’.

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