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Otra prórroga para los ERTE

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  • Heraldo de Aragón
OPINIÓNACTUALIZADA 09/01/2021 A LAS 02:00
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo; el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, y el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo; el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, y el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, en una imagen de archivo
Ministerio de Trabajo

El Gobierno ha ofrecido a los agentes sociales una prórroga hasta el 31 de mayo de los expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE), la fórmula de protección social para empresas y trabajadores ante la crisis sanitaria. Tanto los sindicatos (CCOO y UGT) como las organizaciones patronales (CEOE y Cepyme) han mostrado su predisposición a llegar a un acuerdo. La nueva prórroga es necesaria porque hay sectores económicos, desde la hostelería al comercio, muy castigados por la pandemia y que no se van a poder recuperar mientras duren las restricciones sanitarias impuestas para frenar los contagios. 

Los ERTE por fuerza mayor han demostrado eficacia en lo más duro de la pandemia, al dar oxígeno a las empresas al tiempo que protegen a las plantillas con el principio básico de salvaguardar los puestos de trabajo en una situación límite. Ahora hay coincidencia entre el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales para alargarlos hasta el 31 de mayo, unas semanas después de acabar el actual estado de alarma, vigente hasta el 9 de mayo. En principio, es un calendario sensato porque la previsión es que en ese momento haya un buen número de ciudadanos vacunados y una clara bajada de los contagios. Será hora entonces de hacer un análisis de cómo está la situación y ver qué sectores van a necesitar más ayudas.

Esta nueva prórroga generará un esfuerzo presupuestario, que en el futuro habrá que pagar, pero a cambio evitará que miles de ERTE acaben dando paso el 1 de febrero a una cascada de ERE, lo que abocaría al país a una crisis de empleo que costaría varios años revertirla. Es positivo, y hay que destacarlo entre tanta falta de acuerdo transversal en el escenario político, que Gobierno, empresarios y sindicatos mantengan buena sintonía en un asunto clave como es la protección de empresas y trabajadores.

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