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Feliz este minuto

OPINIÓNACTUALIZADA 30/12/2020 A LAS 02:00
Rome (Italy), 29/12/2020.- Healthcare workers during vaccination operations against COVID-19 with a dose of the Pfizer-BioNTech vaccine at the San Camillo Forlanini Hospital in Rome, Italy, 29 December 2020. (Italia, Roma) EFE/EPA/ANGELO CARCONI Vaccination against COVID-19 in Rome
La ciencia ha armado la vacuna a toda prisa.
Angelo Carconi / Efe

Feliz hoy y mañana ya veremos qué tal asoma. Feliz este minuto y el siguiente si me apuras. Áurea precariedad duodécima fase. La fase cero fue en el CRACK del 2008. La fase cero aun coleaba cuando llegó este bicho malvado. Dos cracks o shocks se pueden sumar o se pueden anular. Esperemos que estos se anulen. El bicho nos ha hecho espabilar y amodorrarnos a la vez. Dos efectos opuestos en un solo cuerpo (compuesto por miríadas de virus y bacterias que, si funcionan en armonía, nos dan la vida): cuerpo místico de virus coronado. Espabilar y amodorrar, paradoja bifronte íntima y mundial: el bicho nos ha hecho más fuertes y más débiles a la vez, en el mismo minuto: ¡Feliz minuto bifaz! El virus nos espolea con sus pinchos o espículas y la ciencia arma a toda prisa la vacuna aprovechando la ciencia básica de la década, del siglo y del minuto anteriores, Severo Ochoa, Margarita Salas y Cajal incluidos. Se ha publicado el código de la vacuna, similar al informático, todo un poco Matrix: nos hacemos a la idea de que todo tiene un código dentro, una ristra de elementos que según cómo se ordenan (y se pliegan en 3d) dan un brazo, un bazo, un Tesla, un garbanzo o un ordenador (que sirve para releerse a sí mismo en un bucle aun poco estudiado). Letras intercambiables. La vieja interoperatividad del universo, hecho en seis o siete días sin necesidad de ratón ni teclado, por instrucciones de voz: “hágase la luz”, etc. Me arriesgaré: Feliz Año. 

@marianogistain

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