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Los ERTE, prolongados

Por
  • Heraldo de Aragón
OPINIÓNACTUALIZADA 30/09/2020 A LAS 02:00
El ministro de Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, y la ministra Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, comparecen en rueda de prensa.
El ministro de Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, y la ministra Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, comparecen en rueda de prensa.
EP

El consejo de ministros ha aprobado la prolongación de los ERTE, a partir del 1 de octubre y hasta el 31 de enero, con el apoyo de los agentes sociales. La realidad es que son necesarios porque hay sectores tan duramente golpeados -como la hostelería, el pequeño comercio o las empresas del ocio- que no se van a poder recuperar este 2020. Este esfuerzo presupuestario, que en el futuro habrá que pagar, evitará que miles de ERTE acabasen esta misma semana dando paso a numerosos ERE, lo que hubiese abierto una crisis de empleo tan profunda que costaría varios años revertirla. 

Los ERTE por la covid-19 se aprobaron hace seis meses, concebidos como una medida de choque ante los efectos laborales de la pandemia. La evolución de la crisis obliga a remodelar esta herramienta para adaptarla a una situación que será prolongada. Así, el nuevo decreto-ley prorroga hasta el 31 de enero de manera automática los expedientes de regulación temporal de empleo por fuerza mayor para determinados sectores económicos. Además, crea dos figuras, los ERTE de impedimento de la actividad y los ERTE de limitación de actividad, a las que podrán acogerse todas las empresas. Es positivo, y hay que destacarlo entre tanta cacofonía política, que Gobierno, empresarios y sindicatos hayan llegado a un acuerdo y que hayan incluido a sectores tan importantes como la hostelería y el comercio.

Lo que resulta censurable es que el Ejecutivo y los agentes sociales hayan apurado hasta el último minuto para alcanzar el pacto, generando así más inseguridad y más desasosiego. Los datos vienen dejando claro desde hace varias semanas que no mejoran ni las perspectivas económicas ni la evolución de los contagios. La economía del país, y la ciudadanía en general, necesita contar con planes a medio plazo para mantener hasta bien entrado el año que viene el pulso tanto de empresas como de trabajadores.

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