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Opinión

en nombre propio

Cifras

Por
  • Pedro Rújula
ACTUALIZADA 31/07/2020 A LAS 01:00
'Enziende la ciencia' es un proyecto impulsado por el Ayuntamiento y la Universidad de Zaragoza.
'Cifras'. 
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Es extraña la nueva relación que los ciudadanos hemos establecido con las cifras desde el momento en que la epidemia de la covid-19 ha irrumpido en nuestras vidas. Durante las primeras semanas del estado de alarma todo el país, tal vez todo el mundo occidental, se levantaba pendiente de los números que dejaban constancia de la evolución de la enfermedad. Surgieron expertos que daban cuenta del sentido que tenían las variaciones, las tendencias y los picos. Hubo analistas que, a raíz de ellas, no solo diagnosticaban la situación del presente, sino que se animaban a establecer pronósticos sobre el futuro de la pandemia. De un modo u otro las cifras reconfortaban, no porque fueran favorables, sino porque daban seguridad. En medio de un escenario de incertidumbre, los guarismos de la crisis ofrecían la sensación de saber lo que estaba pasando.

Paradójicamente, a medida que el tiempo ha ido pasando, que la situación estaba más controlada, que sabíamos más de la epidemia, las cifras se han ido confundiendo, fragmentando, diluyendo, desvaneciendo… hasta el punto de que ya no parecen reflejar el estado de la enfermedad. Y es ahí cuando, poco a poco, descubrimos que una cosa son las cifras y otra la realidad. Si las cifras son buenas, nos ayudan a comprender la realidad, pero si son malas, parciales o confusas, inducen a error, tejen un velo entre nosotros y el mundo. Y volvemos al estado de incertidumbre anterior al tiempo en el que pensábamos que las cifras eran la realidad y eso nos tranquilizaba.

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