Despliega el menú
Opinión

en nombre propio

Hiroshima 75

Por
  • Carmen Magallón
OPINIÓNACTUALIZADA 17/07/2020 A LAS 01:00
72 años del lanzamiento de la bomba nuclear en Hiroshima
Aniversario del lanzamiento de la bomba nuclear en Hiroshima
Agencias

Las víctimas están muy presentes estos días. El homenaje de unidad que ayer protagonizó este país nos honró, honrándolas. Pensar en quienes perdieron la vida sucumbiendo a una amenaza nos sitúa en los justos términos para ser capaces de proyectarnos en el mundo desde lo mejor de nosotros mismos. Desde esta sensibilidad, los eventos históricos que marcaron a la humanidad recobran presencia y sacuden nuestra memoria. El próximo agosto se cumplirán 75 años del ataque nuclear que sufrieron Hiroshima y Nagasaki, con más de doscientos mil muertos y otros tantos que quedaron afectados para siempre por la radiactividad, los llamados ‘hibakushas’. La amenaza de un virus que ha sacudido nuestras vidas nos acerca a esa otra amenaza presente, también invisible, pero igualmente letal: la amenaza de la bomba nuclear. A diferencia del virus, desactivar la bomba es una decisión humana. Ambas amenazas podrían neutralizase moviendo las enormes inversiones que alimentan la tecnología bélica nuclear para intensificar la búsqueda de una vacuna para la covid-19. Un Tratado de Prohibición de Armas Nucleares (TPAN) está pendiente de ser ratificado por 50 países para entrar en vigor. Pero con el poder hemos topado: la bomba es un instrumento de poder útil para negociar. La memoria de las víctimas puede ser un revulsivo. Si de verdad cuenta, habría de conducir a ser coherentes, firmar y ratificar el TPAN. Vean ‘El principio del fin de las armas nucleares’ en Youtube y pregunten por qué España no lo hace.

Etiquetas