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Opinión

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En recuerdo de las víctimas

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 31/05/2020 A LAS 02:00
Banderas a media asta en la sede del Gobierno de Aragón.
Banderas a media asta en la sede del Gobierno de Aragón.
Guillermo Mestre

Los diez días de luto oficial en los que está inmersa España representan la mejor expresión de un obligado sentimiento de respeto y homenaje a las víctimas de la covid-19. Cada uno de los fallecidos resume el dolor de todo un país que debe aceptar esta tragedia sin resignaciones y convencido de que el mejor tributo que puede rendirse, además de la permanente presencia en nuestra memoria de los que se fueron, es el aprendizaje de las lecciones extraídas estos meses. La vuelta a la normalidad, la veloz recuperación de la actividad, es un empeño que habrá de guiar nuestro comportamiento y actitud en los próximos días. Las víctimas deben ser honradas con nuestro trabajo y solidaridad.

Detrás de cada vida perdida hay una historia hoy convertida en recuerdo. Un difícil recorrido que ha marcado a miles de familias españolas y del que solo quedaremos parcialmente liberados con el paso del tiempo. El coronavirus ha seccionado caprichosamente a tantos ciudadanos que como sociedad nos sentimos noqueados, atrapados aún en el esfuerzo por alcanzar a comprender la dimensión de este drama. Esta dura enfermedad, que no ha permitido ni funerales ni besos de consuelo, se ha colado distópicamente en nuestro presente para descubrirnos una fragilidad que pensábamos superada. Nuestra naturaleza despreocupada, que durante todos estos años nos ha acompañado, se ha visto sorprendida por el implacable mazazo de un mal que solo lograremos eludir con la ayuda de la investigación. Pero hasta que ese momento llegue tenemos la obligación de rendir un sincero y emocionado homenaje a todos aquellos que inesperadamente se marcharon. La vida, en ocasiones cruel, solo se comprende cuando se coloca frente a la muerte, pero cobra sentido cuando peleamos por ella, trabajando juntos, conviviendo bajo la máxima del respeto y sin olvidar a quienes ya no están con nosotros.

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