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Tres alcaldes, ante la crisis

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  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 29/05/2020 A LAS 02:00
Jorge Azcón, Luis Felipe y Emma Buj, en un momento del coloquio organizado por HERALDO.
Jorge Azcón, Luis Felipe y Emma Buj, en un momento del coloquio organizado por HERALDO.
HERALDO

Pasado el pico de la pandemia, la situación económica es la principal preocupación de los ayuntamientos aragoneses. Así se puso en evidencia en el coloquio organizado por HERALDO que, mediante videoconferencia, mantuvieron ayer los alcaldes de las tres capitales. El Gobierno central tiene que tener en cuenta a las ciudades y facilitar fondos que permitan que la administración más próxima al ciudadano mantenga sus servicios durante la dura crisis que ha comenzado.

Los ayuntamientos son, en efecto, la administración que los ciudadanos sienten más próxima, y la que proporciona algunos de los servicios esenciales para la vida diaria, desde el transporte público y la recogida de residuos hasta las ayudas sociales. Como pusieron de relieve Jorge Azcón, Luis Felipe y Emma Buj los consistorios de las tres capitales aragonesas se han visto metidos de repente en un torbellino que les ha obligado a aumentar extraordinariamente los gastos, al tiempo que se hundía la recaudación. Pensemos, por ejemplo, que la pérdida de ingresos de muchas familias ha hecho que se multipliquen las peticiones de ayuda urgente. Por ello, los tres alcaldes coinciden en que el apoyo financiero del Gobierno va a ser indispensable. Es necesario que los ayuntamientos que disponen de remanentes, puedan recurrir a ellos. Pero en casos como el de Zaragoza el compromiso de la Administración central tendrá que ir mucho más lejos. La FEMP ya ha solicitado ayudas de 5.000 millones de euros para los municipios, además de otros 1.000 para el transporte público. Favorecer la inversión privada, con proyectos apropiados y reduciendo la burocracia, es sin duda otro factor fundamental para reactivar la economía de las ciudades, que depende en definitiva de la actividad empresarial. Por eso resulta lógico el compromiso de los tres alcaldes de no incrementar la presión fiscal. La situación, como reconocieron, es muy dura y hace imprescindible la cooperación entre las instituciones.

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