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La salud y la educación

ACTUALIZADA 13/05/2020 A LAS 02:00
Opinión
'La salud y la educación'.
KRISIS'20

La desescalada política ya ha llegado. Ahora bien, el coronavirus sigue matando y nadie puede profetizar cuándo terminará esa pandemia ni qué repercusiones va a tener en el futuro de la humanidad. Sin embargo, se ha popularizado la idea de que "el mundo ya no será el de antes". También en nuestro sistema educativo se han puesto de manifiesto nuestra fragilidad y la necesidad de que la escuela no será igual. Hemos cerrado nuestras escuelas que son centro de educación, aprendizaje y conocimiento. Además son lugares de protección de la infancia y de compensación de posibles carencias familiares y sociales. Es un espacio de relación, de intercambio social, de enriquecimiento cultural y juego. Es un apoyo a las familias y a la conciliación entre su vida personal y laboral. Con su cierre la brecha de desigualdad ha aumentado y necesitamos encontrar fórmulas para mitigarla. Los sistemas educativos deben encontrar la forma de redoblar sus esfuerzos y analizar cómo pueden los alumnos, con menos recursos en casa, seguir aprendiendo. Los responsables educativos de nuestro país han hecho un gran esfuerzo por usar herramientas digitales y para ello han contado con organizaciones que les han ayudado. Son conocedores de que la enseñanza ‘online’ va a ser crucial en el futuro. La crisis ha amplificado la necesidad de estar conectados y se debe iniciar desde la propia comunidad educativa. Pero la brecha digital no solo afecta a los estudiantes. Únicamente el 36,2% de los docentes españoles se sienten preparados para usar las TIC para la enseñanza. Habría, además, que añadir la necesidad de aumentar recursos tecnológicos y de personal, junto con su necesidad de formación, dado que parece evidente que son imprescindibles cambios metodológicos, evaluativos y curriculares.

Tras la vuelta a clase, parece que la mayoría en septiembre, tanto el entorno de aprendizaje como el ambiente de las aulas serán más diversos que cualquier otro año. Habrá alumnos que vuelven entusiasmados, con muchos aprendizajes ‘online’ que les habrán enriquecido, gracias al apoyo de sus familias. Otros llegarán desmotivados y ese es el reto, aumentar el refuerzo escolar para esos niños. Será necesario ser capaces de detectar la necesidad de cada uno y diseñar nuevas formas de aprendizaje para encajar los diferentes contextos personales. Lo esencial, en el momento de la apertura de los centros educativos, es mantener el foco en aquello que es innegociable: el derecho a la salud y el derecho a la educación. La reapertura de las escuelas es tan importante para superar la pandemia que la posibilidad de que volvieran a cerrar por fallos en las medidas de prevención sería un golpe durísimo en términos educativos, sociales, económicos, laborales y de protección de la infancia. Por eso es esencial que las escuelas reabran con todas las garantías, que todas las autoridades educativas colaboren para hacerlo posible y que cada comunidad educativa, cada uno de sus miembros, se haga responsable de las medidas necesarias para una vuelta a clase con todas las garantías higiénicas, de salud y seguridad. En este sentido, Unicef ha puesto a disposición de los responsables educativos, que mañana se reúnen en la Conferencia Sectorial de Educación, un documento de principios básicos para asegurar el derecho a la salud al reabrir los centros. Dado que quiere seguir colaborando de cerca con el Gobierno central y los diferentes ejecutivos autonómicos para asegurar la protección de los derechos de la infancia, aportando su experiencia técnica, basada en su trabajo en España y en el mundo. Pues no debemos olvidar que una pandemia es un tipo de crisis muy especial, en la que el problema puede agravarse, hacerse cíclico o volver a golpear con más fuerza si, desde todos los sectores, no se hace un esfuerzo extraordinario por garantizar un funcionamiento seguro. Es el momento de realizar una adecuada planificación que debe ser acordada y consensuada, pues es necesario e imprescindible compartir responsabilidades. No se debe olvidar la necesidad de promover la participación infantil y las iniciativas de los estudiantes, dado que es necesario involucrarlos activamente en la respuesta a la pandemia y en la promoción de actitudes responsables durante la reapertura de los centros educativos

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