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Seguimos mirando a China

OPINIÓNACTUALIZADA 27/03/2020 A LAS 02:00
Beijing (China), 26/03/2020.- A tourist wearing a protective face mask walks at an almost empty Badaling Great Wall, in Beijing, China, 26 March 2020. China has reopened Badaling section, one of the most popular tourists section of The Great Wall which was closed due to the coronavirus outbreak. While the new cases of Covid-19 in China has plummeted, the disease now is spreading dramatically around the world. It has so far killed more than 22,000 people worldwide. (Abierto) EFE/EPA/ROMAN PILIPEY Coronavirus pandemic, in Beijing
Un solitario turista, equipado con mascarilla, recorre un tramo de la Gran Muralla.
Roman Pilipey / Efe

En China comenzó esta epidemia y allí se dieron también, hay que reconocerlo, los primeros pasos científicos para comprender las características del nuevo virus y empezar a combatirlo. Y a China miramos ahora para conseguir el material sanitario indispensable para continuar la lucha. Y no solo España, probablemente todos los países están ahora mismo intentado comprar mascarillas y otros equipos sanitarios en aquel país. No en vano, China ha sido durante mucho tiempo el principal productor, sin ir más lejos, de mascarillas sanitarias del mundo. Y a buen seguro que estarán incrementando la producción aceleradamente. Nuestro ministro de Sanidad se excusa por eso, ante las continuas carencias de test y elementos de protección, diciendo que el "mercado está sobrepasado". Y hay que creerle, debe de ser así, pues la epidemia se extiende por todo el mundo. Solo que esa constatación, casi de impotencia, por su parte no nos sirve de nada. Ni nos consuela de la evidente metedura de pata en la que el Gobierno ha incurrido con la adquisición de test defectuosos. Se los compraron a uno o se los compraron a otro, pero lo cierto es que España sigue sin disponer de ese tipo de test, que bien usados serían -serán cuando lleguen, porque esperemos que lleguen- muy útiles. Y seguiremos mirando a China, porque allí dan la enfermedad por controlada, pero aún tienen que volver a la normalidad, levantando las cuarentenas y las restricciones de movimientos y actividad, sin que se les vuelva a descontrolar. Es un verdadero desafío, no menor que la contención del primer golpe de la pandemia. Por eso van con prudencia, levantando algunas barreras y estableciendo otras; ayer mismo el país cerró sus fronteras. E impantando métodos de control más selectivos y sofisticados. Esperemos que lo consigan. Sigamos mirando a China y aprendamos de su experiencia, que falta nos hace.

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