Despliega el menú
Opinión

Opinión

España, sin test rápidos

Por
  • Heraldo de Aragón
OPINIÓNACTUALIZADA 26/03/2020 A LAS 13:02
Un aspecto del dispositivo para la toma de muestras junto al Hospital Militar de Zaragoza.
Un aspecto del dispositivo para la toma de muestras junto al Hospital Militar de Zaragoza.
Guillermo Mestre

Disponer de test rápidos para saber con prontitud si una persona padece o no Covid-19 es un punto crítico para frenar la epidemia, pues permiten un cribado masivo del personal sanitario y de los pacientes con síntomas. El Gobierno anunció hace unos días la llegada de un número importante de estas pruebas, pero han surgido dudas sobre la fiabilidad de las que se han adquirido. Este es un problema que las autoridades han de solucionar ya, de manera eficaz, para que el sistema sanitario no tenga que luchar a ciegas con la epidemia.

La realización de test ‘sin bajar del coche’ que el Salud puso ayer en marcha, siguiendo el camino de otras comunidades, supone un paso positivo, pues permitirá aligerar el trabajo de recogida de muestras y, por tanto, realizar más pruebas que las que se hacían hasta ahora. Pero no se trata de test rápidos, por lo que su procesamiento seguirá dependiendo de laboratorios especializados y requerirá varias horas. La solución al problema de la detección de la enfermedad y el cribado de la población para frenar contagios no vendrá por ahí. Se requiere el uso de test rápidos, que se procesan en pocos minutos y sin recurrir a un laboratorio. Sin ellos, el esfuerzo para prevenir los contagios, especialmente en grupos de riesgo como el personal sanitario, tiene que actuar a ciegas. El Gobierno anunció hace unos días la distribución de un buen número de esos test adquiridos en China, pero las comprobaciones realizadas han mostrado que al menos una parte de esas pruebas no son fiables, lo que las hace inútiles. Si este fiasco se confirma, España se quedará sin una de las armas fundamentales en la lucha contra la pandemia, lo que resulta inaceptable. Las autoridades tienen que conseguir cuanto antes que la sanidad española disponga de estas herramientas, con la calidad adecuada y en número suficiente. Se está perdiendo un tiempo que no tenemos para frenar una desgracia que ya se ha cobrado en nuestro país más de cuatro mil vidas.

Etiquetas