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Opinión

la rotonda

Cultura y solidaridad

Por
  • Sylvia Marx
ACTUALIZADA 26/03/2020 A LAS 02:00
El Día del Libro es una jornada muy importante para todas las librerías.
El Día del Libro en Zaragoza.
Guillermo Mestre

Como escritora, sigo atentamente el día a día del confinamiento en cuanto a propuestas literarias. María Dueñas, Ruiz Zafón, Dan Brown, últimos premios nacionales... los gigantes del mundo editorial abren sus éxitos al público y regalan sus libros.

Sé que puede no caer muy bien lo que voy a decir, pero es un llamamiento a concienciar a escritores y lectores. Me explico. Está muy bien todo esto de la ‘solidaridad’, el bonito detalle de escritores y escritoras de regalar alguna novela para que la gente lleve mejor el confinamiento... pero, por favor, detengámonos ya. La solidaridad bien entendida debe ‘ayudar’ al sector, no terminar de hundirlo.

A mis compañeras y compañeros escritores les diría que no devaluemos nuestro trabajo, nuestra fuente de ingresos. Nuestra solidaridad no ha de ser unilateral, solo con los lectores, sino con todos los eslabones de la cadena editorial. Si queremos ayudar un poquito a los nuestros (a nuestros escritores, libreros, ilustradores, maquetadores, pequeñas editoriales, distribuidoras, comerciales...) en estos momentos en los que la cultura más que nunca se tambalea habrá que pensar en no descargarse cientos de libros a coste cero, solo por la tentación de lo ‘gratis’. Sabemos además que las cifras de la piratería en estos días de confinamiento han repuntado de forma exponencial. Esto hace peligrar más un sector vulnerable y castigado ya de por sí, sobre todo para aquellas editoriales más modestas y sin posibilidades económicas como para lanzar una campaña del tipo de las grandes.

Estoy en algunos grupos literarios en redes y clubes de lectura virtuales que, dicho por ellos mismos, se están descargando novelas gratis que no van a poder leer en toda su vida por falta de tiempo. Ojo: sin cobrar nadie. Pensemos en ello: los autores no podemos hacer presentaciones de nuestras novelas durante mucho tiempo, nuestros lanzamientos se retrasan meses, algunos anticipos editoriales no van a poder pagarse a tiempo. En mi caso, la segunda parte de la novela Premio Finalista Oz 2019 que iba a salir a finales de abril se retrasa sin fecha. Por supuesto, el gran día para la venta de libros, el Día de Aragón, el día de San Jorge no podrá celebrarse, y eso supone un batacazo bestial para librerías y editoriales en Aragón.

Los agentes que intervienen en cada eslabón del mundo cultural y editorial, así como todo el mundo del espectáculo y las artes, en estos meses no vamos a percibir nada. Así que dependemos de los lectores, del apoyo de nuestro público.

Si queremos ser solidarios, hagámoslo con sentido común. Si queremos ayudar realmente a quienes viven de la cultura, y deseamos que nuestras editoriales y librerías sigan en pie después de esta crisis y no solo sobrevivan los gigantes editoriales o los espacios en grandes superficies comerciales… no regalemos nuestro trabajo.

Lectores, ayudadnos, comprad nuestros libros para que podáis seguir leyendo y paseando por las librerías esta próxima Navidad. Lo conseguiremos con vuestra solidaridad.

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