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Italia, en cuarentena

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 09/03/2020 A LAS 02:00
La famosa galería de Víctor Manuel II de Milán, completamente vacía por el temor al coronavirus.
La famosa galería de Víctor Manuel II de Milán, casi vacía por el temor al coronavirus.
Matteo / Efe

La Covid-19 no es una enfermedad tremendamente mortífera, pero el escenario en el que entra Italia, el país más afectado de Europa, en su lucha contra la expansión del coronavirus nos muestra la capacidad que tiene una epidemia para alterar radicalmente la vida y la actividad de una sociedad. En España, la situación es por ahora mucho menos grave, pero las autoridades sanitarias deben reforzar el sistema de salud para que pueda hacer frente a la posible evolución del mal.

Ante el aumento de los contagios, y con más de 200 fallecidos, el Gobierno de Italia ha decidido establecer restricciones a la entrada y salida y al movimiento interno de personas en una gran zona de su territorio, que cuenta con 16 millones de habitantes e incluye Milán, la capital económica el país. La cuarentena es una medida drástica, e inevitablemente polémica, que va a provocar serios trastornos en la vida de los ciudadanos además de indudables pérdidas económicas, pero que quedará justificada si consigue detener la expansión de la enfermedad. Italia había cerrado ya colegios y universidades y ahora se ordena también la clausura de centros de ocio y culturales. El primer ministro Giuseppe Conte ha explicado que uno de los objetivos es frenar la sobrecarga a la que está sometido el sistema sanitario ante la acumulación de casos graves de la Covid-19. Y es que ahí estará, en todos los países, una de las claves, quizá el punto crítico, para conseguir hacer frente a la epidemia: en la capacidad de los hospitales para tratar y cuidar a todos los enfermos que lo necesiten. El corolario lógico es que resulta necesario proteger al personal sanitario -médicos, enfermeros, auxiliares, etc.- , proporcionarle los medios adecuados para realizar su labor y en la medida de lo posible reforzar con más profesionales los servicios. Esa es una de las tareas a las que deben aplicarse, en estas circunstancias, las autoridades y el mejor camino para transmitir tranquilidad a los ciudadanos.

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