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Opinión

página dos

Un pacto social verde

ACTUALIZADA 03/12/2019 A LAS 02:00
Manifestación en Zaragoza de jóvenes contra el cambio climático.
Manifestación en Zaragoza de jóvenes contra el cambio climático.
Oliver Duch

La democracia retrocede en el mundo. El liberalismo (de izquierda y de derecha) se ve zarandeado por el auge del populismo (de izquierda y de derecha). La causa principal de la pujanza de los caudillismos y ultranacionalismos es la ruptura del contrato social que se implantó tras la Segunda Guerra Mundial. Este pacto entre las élites y las clases medias les otorgaba a éstas derechos y deberes, hacía previsible el futuro y les proveía de un marco de seguridad. Ahora ya no es así. Por primera vez en décadas se ha roto la conexión entre crecimiento económico y progreso social.

Este contrato debe ser recompuesto. Varias razones de peso propician su necesaria reconstrucción. En los años cuarenta, fue el miedo al comunismo el que convirtió en aliados al capitalismo, la socialdemocracia y la democracia-cristiana. Ahora confluyen dos nuevos aceleradores: el populismo político y el cambio climático. Se trataría de reeditar un pacto intergeneracional que reconcilie capitalismo inclusivo, progreso social, democracia y protección del miedo ambiente. Los jóvenes están demostrando que están dispuestos a trabajar por su futuro sobre estos parámetros. La protección de la naturaleza es la utopía del siglo XXI.

Desde el estallido de la crisis de 2008 se viene hablando de refundar el capitalismo. Hoy, la coincidencia de la desigualdad, el cambio climático y el populismo puede ser la excusa que necesitan las élites occidentales para apoyar un nuevo contrato social verde que haga que el capitalismo y los mercados vuelvan a crear prosperidad inclusiva y sostenible. De hecho, el ‘New Green Deal’, impulsado ya por varias figuras internacionales, puede ser el programa del reverdecer del liberalismo democrático.   

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