Despliega el menú
Opinión

Opinión

Esperas en traumatología

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 02/12/2019 A LAS 11:27
HOSPITAL MIGUEL SERVET/11/4/10/ CARLOS MONCIN /
El Hospital de Rehabilitación, Traumatología y Quemados de Zaragoza.
Carlos Moncín / HERALDO

Convertida en una de las especialidades médicas cuya demanda más ha aumentado en los últimos años, la lista de espera de traumatología comienza a convertirse en un problema para la sanidad aragonesa. Cada vez son más los pacientes aquejados por alguna complicación traumatológica y cada vez son mayores las necesidades médicas y clínicas. Aceptando esta doble e incontestable realidad, convendría que el Salud reorganizase sus servicios para ajustar el tiempo que los aragoneses deben aguardar para ser atendidos.

No cabe duda de que la mayor esperanza de vida, ajustada al deseo de mantener una mayor calidad de vida, se encuentra entre las razones que amenazan con colapsar y complicar la atención sanitaria pública en toda España. La alta calidad de los servicios que se prestan y la especial cualificación de los facultativos son siempre garantía de un atención adecuada, pero las listas de espera continúan enturbiando un modelo que exige ciertos ajustes. En la actualidad, 1.533 aragoneses llevan más de seis meses pendientes de una intervención traumatológica. Además, el tiempo medio de espera para una primera consulta es de 181 días. Aunque traumatología es una de las especialidades que más ha visto aumentada su demanda en los últimos años, los ajustes organizativos no parece que se produzcan de manera acompasada. Parece evidente que la planificación médica lleva a atender de forma prioritaria los tumores y otras patologías que ponen en riesgo la vida del paciente, pero conviene que con los actuales recursos que el Salud tiene a su alcance se realice un esfuerzo por la creación de nuevos quirófanos o por una mejor distribución de los facultativos. Aragón, que cuenta con uno de los más elevados estándares de calidad de la atención médica, no puede ver empañada esta realidad.

Etiquetas