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Opinión

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El fetiche del gobierno progresista

ACTUALIZADA 25/11/2019 A LAS 02:00
Unidas Podemos (Together We Can) leader Pablo Iglesias speaks next to Spanish acting Prime Minister Pedro Sanchez during a news conference at Spain's Parliament in Madrid, Spain, November 12, 2019. REUTERS/Sergio Perez [[[REUTERS VOCENTO]]] SPAIN-ELECTION/
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias anuncian su preacuerdo de gobierno el 12 de noviembre.
Sergio Pérez / Reuters

¿Deben el PP y Ciudadanos ofrecer a Sánchez una opción de investidura distinta de la que ahora está negociando el presidente en funciones? Sí, tienen que intentar evitar lo que sería una aberración. ¿Servirá eso para que Sánchez abandone sus planes? Seguramente no. El ‘gobierno progresista’ es el fetiche del secretario general del PSOE y recibir o requerir el apoyo de las fuerzas que están a su derecha no cualifica para tan preciado marchamo. Podemos es el socio que Sánchez ha elegido y de ahí no se moverá. Hubiera preferido, desde luego, que los podemistas le hubieran dado sus votos sin exigir formar parte del gobierno, pero ya quedó claro que Iglesias no estaba dispuesto a hacerse el portugués, así que Sánchez los meterá hasta la cocina del Consejo de Ministros, además de en el reparto de otros muchos pasteles. Y en cuanto al apoyo de ERC en la investidura, no se trata de una aproximación coyuntural a los independentistas, sino del primer movimiento de una jugada más amplia, que incluiría, idealmente, que los socialistas les devolviesen el favor más adelante respaldando a ERC para conseguir la presidencia de la Generalitat y tal vez con un nuevo ‘tripartit’ catalán de Esquerra, el PSC y los Comunes. Pero la negociación del acuerdo es delicada y puede salir o no salir. Porque Sánchez no puede ceder a los separatistas demasiado, so pena de desestabilizar su posición dentro de su propio partido; pero en ERC tampoco pueden aceptar demasiado poco, porque temen que entonces, en las elecciones autonómicas catalanas, los desbordarían ampliamente los más radicales seguidores de Puigdemont. Así que en esas estamos. Si Sánchez va a intentar formar gobierno con Podemos y pidiendo permiso a los separatistas no es tanto porque no pueda hacer otra cosa -aunque opciones distintas tampoco serían fáciles- como porque eso es exactamente lo que quiere.

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