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Opinión

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Una campaña sin cambios

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 08/11/2019 A LAS 02:00
Nada más acabar el debate, los cinco candidatos han realizado las primeras valoraciones. Pedro Sánchez y Albert Rivera han hecho un llamamiento a combatir la abstención. Pablo Casado se ha comprometido en desbloquear el Gobierno. Mientras que Pablo Iglesias y Santiago Abascal se han centrado en los resultados.
Debate de los cinco candidatos el pasado martes .

En la medianoche de hoy concluye una campaña electoral bipolar. Ha sido muy atípica por su duración: nunca había durado tan solo ocho días. Pero, al mismo tiempo, ha sido muy continuista respecto a la anterior, la del pasado mes de abril, porque los partidos no han variado su estrategia, de modo que la principal duda que vuelve a planear sobre el sistema es si los resultados del próximo domingo permitirán formar gobierno.

España necesita estabilidad para afrontar el reto territorial y el económico; esta estabilidad tiene que surgir de las urnas que los ciudadanos tienen que llenar de papeletas. Sin embargo, las fuerzas políticas han hecho poco en la campaña para facilitar que se alcance ese objetivo, que ya resulta perentorio. Al igual que ocurrió en la convocatoria pasada, hace apenas seis meses, los cabezas de lista han seguido rivalizando en señalar las fuerzas con las que no pactarán antes que en esclarecer las supuestas incompatibilidades entre los respectivos programas que impedirían un acuerdo. Se trata de una táctica estéril porque lo único que van a conseguir, según adelantan los sondeos, es fragmentar aún más la composición de las Cámaras.

Las últimas encuestas internas de los partidos plantean el reforzamiento de los extremos y de los grupos minoritarios, lo que coloca a los partidos principales ante la disyuntiva de tener que sumar para formar un Ejecutivo a fuerzas políticas que deberían permanecer al margen. No inspira confianza que la polarización esté apoderándose de la política en España. Lo que el país necesita de esta campaña que vive sus últimas horas es que los partidos constitucionalistas se comprometan de forma inequívoca a negociar una mayoría parlamentaria para dotar al país de un Gobierno estable y sólido, capaz de abordar las reformas más urgentes, así como de dar una respuesta consensuada al desafío independentista.

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