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Un panorama complicado

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  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 04/11/2019 A LAS 02:00
Material para distribuir de cara a los comicios, en un centro logístico.
Material para distribuir de cara a los comicios, en un centro logístico.
Chema Moya / Efe

Es probable, a tenor de lo que refleja la encuesta de Ipsos para HENNEO que hoy publica HERALDO, que las elecciones del domingo no solo no resuelvan, por sí mismas, el bloqueo político español, sino que resulte aún más complicado llegar a un acuerdo de gobierno que con los resultados del 28 de abril. Ese es un dato que los electores no deberían dejar de tener en cuenta a la hora de depositar su voto y que obligará a los partidos a demostrar mayor responsabilidad.

Aunque las horquillas en cuanto al número de escaños que obtendría cada partido son muy amplias, lo que refleja la complejidad del reparto de diputados con la ley d’Hondt en una situación de voto muy fragmentado, ni los partidos de la derecha ni los de la izquierda -salvo con el ‘permiso’ de los separatistas- sumarían una mayoría suficiente para formar gobierno. Además, el hundimiento de Ciudadanos, que perdería entre la mitad y los dos tercios de sus diputados, supone que desaparecería la opción de una coalición o un pacto de legislatura entre el PSOE y el partido naranja. Así las cosas, el reparto de escaños tras el 10-N sería todavía más complicado que el de abril, lo que obligaría a los líderes políticos a un ejercicio de responsabilidad del que hasta ahora se han mostrado incapaces, pensando incluso en soluciones inéditas, como algún tipo de pacto entre el PSOE y el PP. Un acuerdo que, de hecho, aunque no se llegase a formar una ‘gran coalición’, podría ser el único camino para conseguir una investidura. Porque lo que no sería aceptable es ni que los socialistas buscasen el respaldo de un independentismo que se obceca en la ilegalidad y justifica la violencia, ni que un persistente bloqueo condujese a unas terceras elecciones. Los ciudadanos, a la hora de depositar su voto, deberían calibrar no solo sus preferencias o sus fobias respecto a los partidos, sino también la manera en que su papeleta influirá en las opciones para dar a España un gobierno estable.

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