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Rifkin y las energías limpias

ACTUALIZADA 28/10/2019 A LAS 00:43
Dos trabajadores de la Fundación del Hidrógeno en las instalaciones de la entidad en en el parque Walqa de Huesca.
Dos trabajadores de la Fundación del Hidrógeno en las instalaciones de la entidad en en el parque Walqa de Huesca.
Rafael Gobantes

Premio Aragón 2007, autor de ‘La economía del hidrógeno’ y ‘La tercera revolución industrial’, el sociólogo y visionario estadounidense Jeremy Rifkin defiende en su nuevo ‘Green New Deal’ un escenario muy acorde con la Agenda 2030.

En una visita al parque tecnológico Walqa, en Huesca, en marzo de 2006, Jeremy Rifkin expresó su entusiasmo por lo que había comprobado en persona. El sociólogo y visionario estadounidense, asesor de empresas y Gobiernos (lo fue de la Administración Clinton) aplaudió sin ambages el empuje de la entonces joven Fundación para el Desarrollo de las Tecnologías del Hidrógeno en Aragón y regaló los oídos de Arturo Aliaga –impulsor del proyecto de H2– al decir que «he visto el futuro aquí». La Unión Europa y Japón, con permiso de California, apuntó también, «liderarán la revolución del hidrógeno en el mundo».

Rifkin vino entonces para participar en el Foro Pilot de logística que organiza el Instituto Aragonés de Fomento (IAF) y había estado el día anterior en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel. En una entrevista con este diario, el ‘gurú’ americano reveló que le había presentado a la mandataria germana informes en los que indicaba cómo creía que debía producirse la tercera revolución industrial en Europa, particularmente en materia energética, basada en la economía del hidrógeno.

«Este es el sitio ideal, yo viajo mucho y le puedo asegurar que éste es el primer parque tecnológico que veo que podrá ser autosuficiente energéticamente hablando, con una apuesta fuerte por el hidrógeno», insistió Rifkin a este periódico en referencia al parque de Huesca. «No se lo digo porque esté aquí y sea usted periodista, es la verdad. Lo que se hace aquí no tiene nada que envidiar a lo que se hace en California en esta materia», recalcó el visionario estadounidense.

Un año después, el 23 de abril de 2007, el entonces Gobierno de Marcelino Iglesias entregó el Premio Aragón, en su categoría internacional, a Jeremy Rifkin. Este declaró al recibirlo que «es Aragón el que merece el premio» y que la Comunidad podía dar lecciones «en la transición hacia la economía del hidrógeno, dejando atrás la era del carbón».

Bastante ha llovido desde entonces (a Aliaga le ha dado tiempo de irse del Pignatelli y volver, ahora como vicepresidente), mientras Rifkin ha seguido en la brecha proclamando la llegada de esa tercera revolución industrial de la que ya hablaba en 2006 pero cuyo libro con ese título publicó en 2011. En Walqa, por su parte, la Fundación del Hidrógeno no ha dejado de trabajar en numerosos proyectos, muchos europeos, y algunos de sus socios y colaboradores (Grupo Calvera, Zoilo Ríos, Inycom y Epic Power, entre otros) han puesto en marcha destacadas iniciativas.

Siguiendo la estela de esa tercera revolución industrial marcada por la utilización de las energías limpias, Rifkin se mantiene activo siendo consciente de que quizás no podemos hablar de una economía en la que el hidrógeno sea el protagonista más absoluto (será un agente más), pero sí que debemos ir a más cuando hablamos de un suministro de energía más amigable con el medio ambiente. El evidente cambio climático al que estamos asistiendo le está dando más razones, si cabe, para ‘evangelizar’ en este terreno.

Vuelve ahora el ‘gurú’ a la carga con el ‘Green New Deal’, libro que presentó hace unos días en la sede de la Fundación Rafael del Pino en Madrid. En él afirma Rifkin que es el momento de un gigantesco plan como el New Deal de Roosevelt que permita modernizar la infraestructura, desde la red de energía a los edificios y la producción eléctrica, para descarbonizar la sociedad. La Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son su mejor aval al hacer frente a ese reto.

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