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Perspectivas para el 10-N

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 21/10/2019 A LAS 02:00
Votación en un colegio electoral de Zaragoza el pasado 28 de abril.
Votación en un colegio electoral de Zaragoza el pasado 28 de abril.
Raquel Labodía

La encuesta de Ipsos para HENNEO que publica HERALDO indica que el apoyo electoral al PP y a Vox subiría, mientras que bajarían el PSOE y Podemos, y Ciudadanos se desplomaría; Más País entraría en el Congreso. Pero lo más notable y más preocupante del sondeo es que, con la composición parlamentaria que se perfila, la tarea de formar gobierno resultaría aún más complicada que tras los comicios del 28 de abril. Salvo que cambien las actitudes de los partidos.

Los datos de Ipsos indican que el PSOE sería de nuevo el partido más votado, pero podría perder entre 3 y 7 escaños respecto al 28 de abril. En cambio, el PP mejoraría sensiblemente sus resultados, quedando a solo cinco puntos porcentuales de los socialistas y llegando al entorno de los cien diputados. Tanto Podemos como Ciudadanos sufrirían un retroceso, pero en el caso del partido naranja sería casi un hundimiento, perdiendo la mitad de sus escaños. Por contra, Vox saldría reforzado y superaría los 30 diputados. Más País conseguiría entre 5 y 7 parlamentarios. Todo indica, por tanto, que tras el 10 de noviembre se mantendrá y aun aumentará la fragmentación parlamentaria y que las dificultades para negociar alianzas de gobierno pueden ser todavía mayores que en la breve legislatura anterior. Los partidos de la zona derecha del espectro no sumarían suficientes votos para una investidura; y tampoco lo harían los del sector izquierdo sin contar con el beneplácito de nacionalistas e independentistas. Pero además, desaparecería la posibilidad de una alianza de centro-izquierda entre el PSOE y Ciudadanos, que tras el 28 de abril hubiera sido factible. La única ‘suma’ de mayoría absoluta entre dos partidos sería la de socialistas con populares. La repetición de las elecciones, por tanto, no servirá en sí misma para despejar el futuro de la gobernabilidad de España. El único camino para hallar una solución estará en un profundo cambio en la actitud de los partidos y de sus dirigentes.

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