Opinión

Opinión

Contar la vida

Por
  • Víctor Juan
ACTUALIZADA 28/08/2019 A LAS 02:00
Pronto comenzará un nuevo curso escolar.
Pronto comenzará un nuevo curso escolar.
Laura Uranga

Hay quien cuenta la vida en ejercicios fiscales, en legislaturas, en ligas, en sanlorenzos, en vaquillas o en pilares, en cosechas y en adores, en arroces secos de pulpo con sobrasada de Graus, en temporadas de su serie favorita, en mareas vivas, en veranos, en riadas (huechadas las llaman en Magallón y Borja), en festivales de cine de La Almunia o en Pirineos Sur, en maratones, en ochomiles, en amaneceres de las noches de guardia en la farmacia, en números de Rolde. Revista de Cultura Aragonesa, en pascuas militares, en vendimias, en cipotegatos, en romerías, en modelos de teléfonos móviles, en saldos y rebajas, en ramitos de violetas, en camisas de once varas, en canciones del verano, en informes pisa, en ediciones de Heraldo Escolar… Pero no olvidemos que también hay quien cuenta la vida en desahucios, en ciclos de quimioterapia, en entierros de seres queridos, en expedientes de regulación de empleo, en bajas por incapacidad transitoria, en fracasos amorosos y en fracasos en general, en misterios de dolor, en bailes con la más fea, en cantos del cisne, en miradas de un tuerto, en sueños rotos…

Yo cuento la vida en cursos. Desde que hace cincuenta y tres años doña Julia me convirtió en un párvulo de provecho en la escuela de La Balsa de Caspe, no he salido de las aulas. Son el ecosistema en el que vivo, un territorio que debería ser patrimonio de la humanidad para que entre todos lo conservemos. Dentro de unos días cumpliré treinta y tres años dictando dictados. Sí, una vida entera.

Víctor Juan es director del Museo Pedagógico de Aragón

Etiquetas